Carlos Carnicero – La cadera del Rey y el futuro de España.


MADRID, 24 (OTR/PRESS)

Hay pocas cosas, quizá ninguna, que no esté infectada en España; la cadera del Rey, su infección en la prótesis, puede que sea una imagen gráfica de esta España en deconstrucción. No es alarmismo, es una sencilla confrontación con la realidad.

Las instituciones, desde la Monarquía a los ayuntamientos, desde partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales, hasta las instituciones básicas del estado -Tribunal Constitucional, Banco de España, el Congreso de los Diputados y el Senado- sufren una creciente desafección por parte de los ciudadanos, de una mayoría de ellos. No nos libramos ni los periodistas ni los banqueros; ni los presidentes de los clubes de fútbol ni los sueños impostados, como el Madrid olímpico o una ciudad del juego y del humo del tabaco.

Por si fuera poco, los turistas no acuden al Madrid y la consejero de turismo lo achaca a las algarabías callejeras sin recabar en la calidad deteriorada de los servicios, víctima de la precariedad laboral, entre otras cosas.

Y en estas, el Rey vuelve al quirófano como preludio de una ausencia laboral de entre seis semanas y ocho meses. Un abanico temporal amplio para un país con el problema candente de Cataluña y en medio de un anuncio de nuevos recortes en donde ya no queda tela. Abrir el debate de la sucesión en la Corona, estando esta en horas bajas, y con el país patas arriba no parece una decisión prudente ni acertada. Si hay que revisar la monarquía, porque hay una mayoría de ciudadanos que lo demanda a través de sus representantes, debiera ser un proceso reflexivo, sosegado y lento, al margen de coyunturas como las que atravesamos en España.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído