No se puede dar pantalla,
Ni al principio ni al fin,
Ni de uno a otro confín,
A quien, si hoy es morralla,
Ayer era un puerco espín;
El Medio en que esto se halla,
Si la memoria no falla,
Es una Tele ruin,
Sola a la Izquierda afín,
De la Mateo vasalla;
Ni aquel nos dio la talla,
Con su rostro de adoquín,
Cuyo único botín
Es el ganar la batalla
De la mierda y el orín,
Ni ésta al meterlo en la malla
De una Tele de metralla,
Que dispara el hollín
De este torpe parlanchín,
Que sólo acierta si calla;
No se puede darle agalla
A quien fue y es del mohín
Un ilustre paladín,
Pues que aun su vitualla
Sigue siendo un polvorín
De miseria y antigualla,
Que son toda su quincalla,
Para, vaciando el bacín,
Ponerle a su rocín,
El Sánchez, … ¡otra medalla!;
Quien no aguante el serrín
En que queda esta Falla,
Yo con esto a esto doy fin:
Que apague la pantalla,
Pues mejor … ¡cama y cojín!

