POR EJEMPLO

POR EJEMPLO

1

Para los Políticos que ignoran la diferencia

Que hay entre causa y efecto y ética y moral,

Un consejo: si saben, que lean con paciencia

A Platón y Aristóteles, y vean al tal

Sánchez y al tal Iglesias, lo que en esencia

Dicen y hacen, y lo entenderán … Sólo su presencia,

Uno de Narciso y el otro con Coleta,

Si uno huele mal, ¡coño!, el otro es un jeta;

 

Me explico: dicen una cosa y es la contraria

A la que hacen siempre … Dicho en román paladino:

-Aunque la explicación no sea necesaria-,

La causa y la ética van por buen camino,

Y el efecto y la moral en la funeraria;

Lo que diga la gente les importa un comino;

Y como del dicho al hecho hay mucho trecho,

Ni equivocándose, hacen nada de provecho;

 

De antiguo viene que predicar no es dar trigo,

Y en su mejor estimación encuentran abrigo

Quienes en la Política se meten por un postigo,

Y lo que diga la gente, … ¡les importa un higo!.

 

2

 

Por mi edad tengo mucha tierra recorrida,

Pero como la de los Rojos que ahora contemplo,

Ninguna ¡coño! con más flores que en primavera;

Qué como algunos Rojos se ganan la vida,

El Wayoming, el Bardem, o el Vázquez, por ejemplo,

La respuesta es unánime: ¡de mala manera!;

Hipócritas, con su cara de Papa Francisco,

Forrándose y tratando de defraudar al Fisco;

 

No sé de ningún Rojo, sea su oficio el que sea,

Y menos aún si está metido en la Política,

Que tenga al menos un mínimum de decencia;

Y lo malo no es esto, lo peor es que esta idea,

Con descaro, como la principal característica,

La convierten de su honradez en la referencia;

Que un Rojo sea buena persona, una de dos:

O es un Rojo falso, … ¡o es un falso Dios!.

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Autor

Salvador Monzó Romero

Salvador Monzó Romero cuenta la feria según le ha ido y según le va, siempre ante la pantalla de la Televisión, reivindicando desde su sillón-bol, un tanto escorado a la derecha, su derecho a la crítica mordaz y ácida, pero con carácter moralizante.

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