Estimado Señor Don Alfonso Rojo: Escucho con interés sus análisis en el programa de El Gato al Agua. En cuando al análisis de los últimos acontecimientos políticos quiero expresarle lo siguiente:
El PP ha perdido la mayoría absoluta en las elecciones andaluzas entre sus propios electores. Es decir, 420.000 votantes del PP, de los grandes núcleos de población, se quedaron en su casa.
Por tanto, esto no se debió al voto del miedo ni de las zonas rurales, ni al control de los medios de comunicación por el principal partido rival, ni a un exceso de confianza en la victoria, ya los votantes del PP suelen ser fieles en el voto, pertenecen a los grandes núcleos de población, y son personas bien informadas.
La razón de lo sucedido está, en mi opinión, en que el PP subió los impuestos, en contra de lo anunciado, a su electorado potencial.
Además, ahora hace una reforma laboral que afecta fundamentalmente al sector privado, ya que a los funcionarios no les afecta porque no se pueden despedir.
Y esto no sería lo peor, si no fuera porque mientras se suben los impuestos a sus potenciales votantes y se acomete la reforma laboral, se mantienen intactas las Diputaciones provinciales, las subvenciones a diestra y siniestra, las televisiones públicas, organismos públicos, fundaciones y empresas públicas.
El votante del PP no acepta que se le suban los impuestos para mantener toda esta estructura administrativa innecesaria e insostenible.
El Señor Pérez Rubalcaba ofreció un pacto al PP para eliminar todas las Diputaciones provinciales. Ya sabemos que ahora gobierna en el PP en la mayoría, pero esa oportunidad no debería desaprovecharse en las actuales circunstancias de nuestro país, de quitarnos de encima unas instituciones ruinosas, innecesarias y que han sido y son nidos de despilfarro y corruptelas.
Si no se lleva a cabo la supresión de toda esta estructura administrativa innecesaria, ineficaz, ineficiente y ruinosa no vamos a salir de la crisis por mucho que se suban los impuestos o se reforme el mercado laboral.
Al contrario, la crisis será cada vez más profunda. Porque esta estructura administrativa gigantesca consume todos los recursos económicos.
Y todas las subidas de impuestos, subidas del recibo de la luz, etc., son pocos para saciar a este monstruo devorador que es la gigantesca Administración pública.
Le escribo porque en sus análisis, usted muy acertadamente ha apuntado en varias ocasiones que el problema de España está donde todos sabemos: en las Administraciones públicas.
Y es necesario que periodistas como usted lo digan alto y claro. GRACIAS!
Saludos cordiales,
Julián Sánchez



