Para esto pagamos una televisión: para que sus profesionales progresistas nos oculten noticias que perjudican al Gobierno de la paz, el talante y la decencia.
El domingo hubo expectación por el cuadernillo que vendía Gara con la versión de las conversaciones entre los etarras y los socialistas. Fuimos muchos los que quisimos comprarlo en varios kioscos, pero a Madrid no llegó.
Televisión Española, la que se anuncia como al de todos, no consideró que mereciese la pena que su cada vez menor audiencia tuviese noticia de un asunto tan importante. En el telediario de las 9 de la noche no se mencionó el asunto, pero, como ya hacía en el franquismo (cuando Juan Luis Cebrián fue director de los servicios informativos con menos de 30 años) se emitió mucha noticia internacional y de interés social. ¡Venga hablar de protestas en Birmania, y de la llegada de Fujimori a Perú, y de riadas en España, y de accidentes de tráfico, y de fútbol! No hay que amargar el ocio a los españoles.
En cambio, Antena 3 sí lo hizo. No vi los noticiarios de Cuatro, Telecinco y La Sexta. ¿Alguien puede decirnos qué hicieron?
Por cierto, tampoco recuerdo que en ningún noticiario se mencionase las amenazas de muerte a Albert Rivera.
Hoy La Razón, El Correo Español, ABC, El Mundo y otros periódicos al servicio de la derecha extrema hablan de las conversaciones entre los embajadores de Rodríguez y los asesinos. Creo que El Faro del islam, tan serio, tan responsable y tan idependiente de la mañana, tampoco lo ha tratado.
Los socialistas se comprometían a impedir que Iñaki de Juana se suicidase y a derogar la Ley de Partidos. El ministro Rubalcaba, el que dijo que España se merecía un Gobierno que no mintiese, ha ocultado cartas de chantaje de ETA. Los socialistas se reunieron con los etarras varias veces después de que Rodríguez, tras el accidente de Barajas, afirmase que había «suspendido» el diálogo. Vamos, lo ya sabido.
La separata de «Gara» incluye el texto del acuerdo (se reproduce íntegro en estas mismas páginas) que, según su versión, el Gobierno y ETA alcanzaron en noviembre de 2005 y que propició que los terroristas anunciaran el alto el fuego cuatro meses después. Uno de los asuntos más relevantes era el «pacto de Estado» que el Ejecutivo tenía que alcanzar con el PP para que, en caso de llegar al poder, no abortara el «proceso de resolución». El plazo que los terroristas dieron a Zapatero para que lo lograra fue de seis meses a partir de la declaración de tregua.
En el acuerdo, el Ejecutivo se comprometía a disminuir la presencia policial y a que no se produjeran detenciones en el mundo de ETA y sus organizaciones.También se pactaba que los grupos proetarras pudieran desarrollar una vida política en «igualdad de condiciones». El plazo para cumplir estos acuerdos era de «siete a diez días».
También hay un apartado diciendo que los «accidentes» se tratarán en la mesa de negociación. Zapatero usó este término tras el atentado de la T-4, aunque luego dijo que era un «lapsus».
En la versión que publica «Gara», se critica al PP por no limitar su oposición a las «declaraciones públicas» sino a «llevar la denuncia a la calle con la convocatoria de importantes y masivas manifestaciones».
¿Por qué Rodríguez quiere repetir las negociaciones cuando ya le han engañado? ¿Les debe algo a los etarras?, ¿o les cree antifranquistas como él integrables en la Expaña plural?
¡Qué malo era Urdaci!
¡¡¡QUEREMOS SABER!!!
PD: ¿Por qué vuelve a amenazar Al-Qaeda a España? ¿No habíamos quedado en que con la retirada de Irak dejábamos de ser objetivos terroristas?
