Este miércoles, 29 de enero de 2014, David Trueba publica en El País una columna titulada ‘Nunca es tarde’, en la que arranca diciendo:
La dimisión del consejero de Sanidad madrileño, FernándezLasquetty, atrapó a las televisiones con su habitual programación de tarde, relajada y evasiva. De ahí que el programa de Mamen Mendizábal Más vale tarde se reivindicara como un espacio necesario.
Añade que:
Desde hace tiempo y pese a la duración río, de casi tres horas, el programa informativo convence por las exigencias que se marca, en un horario desacostumbrado, de cinco a ocho de la tarde, con agilidad y participación de profesionales menos crispados y más enterados de lo que resulta habitual en la inercia y la pereza de ciertas rutinas informativa
Y concluye:
La cabeza de Lasquetty, que es un premio a la insistencia de los profesionales de la sanidad madrileña por hacerse ver, pese a los desplantes y los insultos políticos que les ha tocado sufrir, tendrá múltiples interpretaciones.

