Este 11 de febrero de 2015, escribe Kiko Méndez Monasterio en La Gaceta una columna titulada ‘Los patriotas y el gigoló’ en la que arranca diciendo:
A Monedero le han pillado con la doctrina Capone, y la mafia podemista toma nota y prepara complementarias, que aquíse puede esparcir el odio con impunidad y apoyo mediático, pero cuidado con escamotearle un euro al sheriff de Nottingham, que menudo es Montoro en el cuidado de sus doblones.
Añade que:
Podemos no es más -ni menos- que el aggiornamiento del partido comunista. Y el comunismo en España ha sido tan ferozmente antinacional que les serádifícil convencer a su parroquia roja que ahora, de repente, la patria mola.
Y concluye que:
Volviendo a Sol, los héroes del Dos de Mayo contemplaban un panorama parecido. Daoíz fue a visitar a Velarde un par de días antes del levantamiento, y le dio un pronóstico pesimista: «España estáperdida, pero túy yo moriremos por ella». Era el suyo un patriotismo algo diferente al de las monedas del gigolócursi.
