La Marea de Pérez Henares

El Presidente Presunto

Llevamos ya dos semanas con Sánchez paseando por la alfombra roja de los Goya y las teles su condición de “Presunto Presidente” y, amen de comprobar que está encantado con ello y que si por él fuera se perpetuaba en el no-cargo por los menos medio año más, la situación sigue estancada y hasta los que somos, por profesión o devoción, político-adictos, estamos ya saturados del mitin continuo y la rueda de prensa perpetua. El personal de a pie debe estar, pues, tan hartito que le salen ya lo políticos por las orejas e igual les da que sean de los nuevos, de los viejos o de los mediopensionistas.

Los socialistas y sus pomposos equipos negociadores están escenificando a cada hora algo que oculta la realidad más evidente. Que esos gobiernos de la señorita Pepis que cocinan en las casitas de muñecas parten de una base imposible. Que no tienen votos para sustentarlos. Y que el único aritméticamente posible, con alguna muleta más , es el de boda con papeles y con gananciales que le propone y con razón, desde su punto de vista, Pablo a Pedro. Y por la iglesia, por nombre y apellido, claro, pues si el uno ansia sillón de “Papa”, él quiere ser cardenal primado y disponer de sus propios obispos. Un gobierno que no solo a los empresarios, por más que mienta Rosell, sino a una buena mayoría de la sociedad española, a la Unión Europea y al propio partido socialista no es que de miedo, sino un más que justificado pánico. Porque los mimbres de ese cesto son la ultraizquierda de Podemos que ha de contar no solo con el PNV, que bueno, sino con la bendición, aunque sea por ausencia migitoria de los separatistas catalanes. Esa es la única suma posible, a no ser que Ciudadanos propicie un gobierno PSOE-Podemos o Podemos uno PSOE ciudadanos. Lo que supone amen de contradicción flagrante, imposible de explicar al votante.

Porque el pacto sensato, el que verdaderamente supondría una posibilidad de afrontar los problemas de España, una economía que nos amenaza ya con una recaída que puede ser mortal y la desvertebración territorial, con base parlamentaria sólida y lealtad constitucional, es un acuerdo PP-PSOE y Cs es el que parece descartado de principio, por más que sea el lógico ya que es el sensato y el que se atiene al sentido común. Pero esa característica es precisamente la contraindicada en la política española, sectaria y cainita. Y me temo que también que en periodismo opinativo.

Estamos, cuando nos acercamos a los dos meses desde la elecciones, donde estábamos y hasta peor. El viernes se vieron Rajoy y Sánchez, que no es la primera vez, por más que la propaganda de Ferraz proclame lo contrario. El dirigente socialista fue el primero en ser convocado por el ganador de las elecciones, pero por rechazar, rechazó no solo cualquier diálogo, sino hasta el café que le ofrecieron. La reunión fue simplemente una puesta en escena más del teatrillo y que prosigue la senda de lo que cada vez es más que evidente. Un estiramiento hasta donde se pueda de la pantomima. Porque estirar el actual estado de cosas con cada día un encuentro fotografiado- esto puede acabar hasta volviendo a llamar a Sálvame- es un objetivo en si mismo. Que no dudo que le está dando, al Presunto Presidente, sus frutos. Pedro Sánchez se ha ganado una prórroga aunque no logre su investidura, esa es la novedad interna, y seguir siendo el cabeza de cartel si se acude de nuevo a las urnas. Que dicen los demoscópicos que todo seguiría igual y uno piensa que a lo mejor no es así ni por el forro, pues unos puñados de votos pueden hacer variar el orden de factores que en este caso si que puede alterar muy sustancialmente el producto.

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Autor

Antonio Pérez Henares

Ejerce el periodismo desde los 18 años, cuando se incorporó al diario Pueblo. Ha trabajado después en publicaciones como Mundo Obrero, Tiempo, El Globo o medios radiofónicos como la cadena SER. En 1989 entró al equipo directivo del semanario Tribuna, del que fue director entre 1996 y 1999. De 2000 a 2007 coordinó las ediciones especiales del diario La Razón, de donde pasó al grupo Negocio, que dirigió hasta enero de 2012. Tras ello pasó a ocupar el puesto de director de publicaciones de PROMECAL, editora de más de una docena de periódicos autonómicos de Castilla y León y Castilla-La Mancha.

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