Antonio Burgos

«Los votos de los animalistas en Sevilla no dan ni para llenar media Maestranza»

"Los votos de los animalistas en Sevilla no dan ni para llenar media Maestranza"
Antonio Burgos. PD

Para suavizar tanta política, Antonio Burgos propone en su tribuna el tema taurino y cómo determinados medios de comunicación le hacen el caldo gordo a 100 antitaurinos que a los millones de aficionados al Arte de Cuchares que tiene este país. ¡De traca!

Dicen los que saben de toros que el enemigo de la Fiesta está dentro. Que es como si tras el peto de cada caballo de picar hubiera uno de Troya para cargarse la Fiesta. Dicen que más daño que los antitaurinos le hacen los taurinos. Afirman que los taurinos son más dañinos para la Fiesta que el prohibicionismo separatista que la considera símbolo de la Patria España de la que quieren independizarse, coger Puerta, Camino y Viti… y que les paguemos nosotros el viaje de ida sin billete de vuelta. Al pie de un árbol sin frutos, cual media plaza de los toros de Sevilla vacía con un cartelazo como el mano a mano entre Castella y López Simón, me puse a considerar estas cuestiones en mi barrio del Arenal, antes que, a la caída de la tarde, bajaran a torear los vencejos del incomparable cielo azul de Andalucía que da título al hermoso pasodoble.

Subraya que:

Me fijé en la edad de quienes ocupaban los tendidos. Como soy de Letras no me salen los números, pero me apuesto lo que sea a que la edad media del público doblaba los años que tiene Roca Rey. Gente mayor. La gente joven que llena el Gol Norte y el Gol Sur de los campos de fútbol ha dejado de ir a los toros. Precios aparte, falta afición. Y falta apoyo literario a la Fiesta. Lorca, Alberti, Gerardo Diego, toda la Generación del 27 era taurina. ¿Dónde están los poetas taurinos de ahora? ¿Dónde el Bergamín de José Tomás, como en sus últimos años el autor de «El arte de birlibirloque» (ahora reeditado y prologado por Morante) poco menos que se inventó a Rafael de Paula como mito literario, igual que las coplas flamencas y los poetas populares coronaron a Curro Romero como la Esencia de los Toreros? Evoco en este punto el título de aquella crónica de Gonzalo Carvajal, o sea, de Gonzalo de Betencourt, sobre uno de los primeros grandes triunfos de Romero: «Viene pidiendo poetas». Los toreros ya no vienen pidiendo poetas; entre otras cosas porque no hay poetas que los canten, ya que son personajes políticamente incorrectos y mal vistos por los santones progres de la crítica literaria.

Aclara que:

En las plazas de toros, entre el tercio y la boca de riego están los medios. Ahí, ahí es donde hay que sacar a los toros aquerenciados para hacerles faena; y ahí es donde pegan su estocada hasta la bola a la Fiesta los antitaurinos: en los medios. En los medios informativos. Estamos llegando a aquello que se cuenta de «El Sol», que dicen que no daba información de toros y que cuando había un cornalón gordo de un torero lo publicaban… en la sección de accidentes de trabajo. No sé si será cierto. Pero sí es cierto que sale un torero con las dos orejas en la mano por la Puerta del Príncipe y los telediarios no dicen ni media palabra. Sin embargo, en la misma Puerta se ponen antes de un festejo cien antitaurinos llamándonos «asesinos» a los que entramos con nuestra entrada pagada en la mano, y desplegando una pancarta en la que piden «Tauromaquia abolición», al tiempo que gritan «la tortura no es cultura» y «esta plaza la vamos a cerrar», y la noticia, cargando la suerte en detalles e imágenes, aparece en todos los telediarios y los periódicos le dedican más espacio que a la crónica de la corrida. Que dentro haya 12.000 señores que han pagado su entrada para ver a Ponce y a Manzanares no es noticia. Que fuera haya cien manifestantes gritándoles «asesinos», sí. Aunque los dos partidos animalistas convocantes, Pacma y Equo, sumados sacaran en Sevilla en las últimas elecciones municipales 6.616 votos. Es decir, que con los votantes de los partidos animalistas no hay ni para llenar media plaza de Sevilla.

Y remata:

Envío. Con toda lealtad y respeto, a S. M. el Rey Don Juan Carlos, por su apoyo continuo a la Fiesta Nacional, demostrado ayer tarde una vez más en la plaza de Sevilla, a la que tantas veces, ay, fue su augusta madre a ver devotamente a su Curro de su alma. Gracias, Señor, en nombre de los poquitos que vamos quedando. Y menos que vamos a quedar.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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