Víctor Entrialgo de Castro

La puntilla

La puntilla
Víctor Entrialgo de Castro, abogado y escritor. PD

Si no le dan la puntilla, el toro que no humilla volverá a causar estragos en el pais y en el partido, como todos los malheridos y, si los subalternos no hacen su labor, no se descarta alguna cogida grave.

Nuestros partidos, en general, no sacan a sus líderes de Oxford ni de Cambridge, como los ingleses, ni de la Escuela Nacional de Administración, la ENA, como los franceses sino de «Operación triunfo».

Y así, luego los españoles tenemos que lidiar ejemplares como este «Empecinado», salido de unos cursillos de liderazgo y elegido por cuatro sinsustancias arrobadas.
Como esa primera diputada del «NOESNO» que acaba de «desafiar» al Comité federal, -a saber quien la habrá colocado en las listas,- que ve el partido como una Operación Triunfo:! palmera en las Cortes, pelota en Ferraz y menosprecio a los votantes del PSOE.

Desoyendo no al tendido 7 sino a la plaza entera, pasándose por la taleguilla los escándalos, los pitos y los pañuelos, el Empecinado acaba de salir de la plaza escoltado como Curro Romero.

Más pesao que un buey cansino y más cursi que Bustamante, con la que ha montao en el pais y en el partido, en lugar de estar metido debajo de una mesa amenaza con volver a presentarse a las primarias.

Para quien, sin historia laboral, quiere seguir instalado y cotizando, la dignidad no existe y detrás del escaño-burladero se agarra a los militantes que cobran del partido, a quienes los fracasos electorales traen al pairo.

«Empecinado» está ahora en los toriles. Pero si la Comisión Gestora, sin apenas terreno ni tiempo para maniobrar, le deja la puerta abierta Empecinado saldrá de nuevo a dar hachazos. Si no lo rematan con la puntilla, seguramente habrá que lamentar alguna cogida grave.

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