Jaime González

Manuela Carmena: Una mujer con sombrero y un montón de cobardes

Manuela Carmena: Una mujer con sombrero y un montón de cobardes
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, con los integrantes de la Alegre Cofradía del Entierro de la Sardina. EP

Cuánto celebro que Manuela Carmena tenga «agenda propia» y se haya sumado a la moción de PP y Ciudadanos para que el Ayuntamiento de Madrid reciba a la mujer y al padre de Leopoldo López, preso desde hace tres años en la cárcel venezolana de Ramo Verde.

Lo de Ramo Verde -dadas las circunstancias- es un eufemismo, un gigantesco sarcasmo, porque en Venezuela la democracia es una rama seca, hojarasca de un otoño sin derechos que se ha encapsulado en el tiempo. ¿Ramo Verde? Son crueles hasta poniéndole nombre a las cárceles.

No creo -como afirma Carmena- que votar distinto de la mayoría de concejales de Ahora Madrid sea una cuestión de «agenda», sino de dignidad. Una pura cuestión de humanidad y decencia, conceptos que van indefectiblemente de la mano.

Allá Podemos con su conciencia. Que la ponga a remojar donde a bien tenga; que se la meta donde le quepa; que esconda como pueda sus vergüenzas y espante a manotazos los fantasmas del pasado tan hipócritamente como hace Ahora Madrid. ¿Ahora Madrid? Otro eufemismo, otro gigantesco sarcasmo, como la prisión de Ramo Verde.

O como esa abstención del PSOE que revela que el partido también se ha encapsulado en el tiempo. Ver al socialismo lavándose las manos te deja un mal cuerpo que no veas. Leopoldo López es un socialista preso desde hace tres años en la cárcel y sus compañeros del Ayuntamiento de Madrid se ponen de canto para no comprometerse. Son maestros practicando Pilates, la gimnasia del manso. Los ejercicios vespertinos de una legión de pusilánimes.

¿Es tan difícil de entender que no caben estrategias de partido cuando lo que está en juego es la libertad? ¿A qué mente obtusa se le ocurrió abstenerse? ¿Qué doblez mental les hizo perder el recto principio de la dignidad para no apoyar que la alcaldesa recibiera a los familiares de Leopoldo López? ¿Qué extraño corsé les impide votar en conciencia?

En la cárcel venezolana de Ramo Verde un hombre lleva tres años encerrado por mandato del régimen y tiene que ser Carmena la que sume su voz a PP y Ciudadanos para enseñarles a las «fuerzas de progreso» la diferencia que existe entre el bien y el mal.

¿Qué hay entre el bien y el mal? Una mujer con sombrero y un montón de cobardes.

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