La última del movimiento ateo ha sido sacarse de la manga LOS DIEZ MANDAMIENTOS DEL ATEÍSMO, emulando descaradamente a la religión que tanto parecen despreciar.
Pues bien, he leído esos diez mandamientos ateos y lo cierto es que, sorpresa, son todo un canto al amor al prójimo.
Lo que sus autores han olvidado mencionar es que el primero en la Historia de la Humanidad que predicó el amor al prójimo como a uno mismo, la compasión, la conmiseración y la misericordia hasta con el enemigo, fue Jesucristo, y este hecho no lo van a cambiar, por muchas piruetas semánticas que hagan plagiando sus enseñanzas, pero olvidando mencionar a su autor.
En cualquier caso creo que es positivo que los ateos creadores de esos “diez mandamientos” hayan llegado a las mismas conclusiones en cuanto al trato a nuestros semejantes, que llegaron los cristianos hace casi dos mil años.
Han tardado dos mil años en asumir la HERMANDAD UNIVERSAL que predicó Jesucristo.
Más vale tarde que nunca, aunque a la hora de la verdad, cada vez que se monta una manifestación atea, sigamos viendo una falta de respeto total, a veces no exenta de violencia, hacia la libertad de pensamiento de aquellos que piensan diferente a ellos. Si esa es su manera de practicar la fraternidad y el respeto al prójimo, mal vamos.
A la vista de las amenazas e insultos en manifestaciones y en pintadas en los muros de las iglesias, parece que eso de los filantrópicos “diez mandamientos ateos”, son más una pose que una convicción. Posiblemente no sea más que un intento desesperado por llenar de contenido aquello que siempre estuvo y sigue vacío.

