Argumenta que se trata de una negociación al margen de los Presupuestos del Gobierno

Albert Rivera votará contra la aprobación del Cupo vasco para frenar las críticas a Ciudadanos

Albert Rivera votará contra la aprobación del Cupo vasco para frenar las críticas a Ciudadanos
Juan Carlos Girauta y Albert Rivera (CIUDADANOS). EP

Prefiere estos días Albert Rivera hablar de Francia y de Emmanuel Macron que de España y la actualidad de nuestro país.

Y es que éste último punto ha colocado a Ciudadanos en una tesitura compleja. Con el PSOE en plena batalla interna, y con Podemos implicado en una moción de censura condenada al fracaso, Rivera y los suyos habían encontrado en su acuerdo con el Gobierno para aprobar los Presupuestos Generales del Estado el ejemplo de su «política útil» como demostración de su capacidad para arrancar compromisos al PP y también como contraposición a la situación de los partidos a su izquierda.

Pero la necesidad del Ejecutivo de recurrir al PNV para frenar las enmiendas a la totalidad de la oposición y sacar adelante las cuentas públicas en los próximos días ha devuelto a Rivera a una realidad que le visita con frecuencia desde que arrancó esta legislatura: no es determinante.

Y por tanto, sus acuerdos con el PP siempre deben estar complementados con los que se alcancen con otras formaciones.

Y en esta ocasión el concurso del PNV ha impedido de forma más clara que nunca que Rivera presuma del que fue uno de sus mensajes clave cuando todavía era fuerza emergente: impedir que los partidos nacionalistas marcasen el rumbo de las grandes cuestiones.

«Es injusto»

La negociación de un nuevo cálculo del Cupo vasco entre el PNV y el Gobierno, que hará que el Estado reciba menos fondos, ha despertado las críticas dentro de Ciudadanos y les ha obligado a adoptar una posición defensiva.

El Cupo es un mecanismo de compensación que paga el País Vasco por los servicios que asume el Estado en su territorio por aquellas competencias no transferidas.

Tras el pacto alcanzado entre el Gobierno Vasco y el central, el Cupo se establece en 956 millones anuales, 192 menos que el pasado año, y significa la devolución a total de 1.400 millones por parte del Estado debido a los retrasos acumulados desde 2007. Esta cifra se actualiza mediante una ley quinquenal y llevaba tiempo desactualizada.

Aunque ni el Gobierno ni el PNV se han esforzado en ocultar que este nuevo cálculo está relacionado con el apoyo a los Presupuestos, en Ciudadanos se aferran a la literalidad para argumentar que se trata de «negociaciones distintas».

Y es que ciertamente el Cupo vasco se determinará en una comisión mixta entre los dos Gobierno y después debe aprobarse como una ley en el Congreso de los Diputados.

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