A eso se le llama subirse a la ola para volver a ser el chico más célebre de la clase

Ha llegado el momento político del ‘terrible’ Alberto Ruiz-Gallardón

Se ha arremangado para aparecer en la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados declarando una guerra abierta a la corrupción

Ha llegado el momento político del 'terrible' Alberto Ruiz-Gallardón
Alberto Ruiz-Gallardón. TAREK

¿Ha llegado finalmente para Alberto Ruiz-Gallardón su ansiado momento? Cualquier respuesta, seguro, es aventurada. Claro.

Más todavía tras comprobar cómo en los últimos meses su valoración se hundía en las encuestas.

Lógicamente. Sus guerras abiertas con el mundo de la judicatura y sus anuncios –incluido un compromiso electoral, como cambiar la ley del aborto– se han convertido en campo minado.

A tanto ha llegado la cosa que es uno de los favoritos en las quinielas para dejar el Gobierno si hubiese una reestructuración importante de ministros, cosa que, conociendo a Mariano Rajoy, no parece lo más probable.

Lo ocurrido en los últimos días, sin embargo, puede dar un giro copernicano a la percepción que se tiene de Gallardón.

Se ha arremangado para aparecer en la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados declarando una guerra abierta a la corrupción. Total, nada: hablamos de la segunda preocupación de los españoles, según el CIS.

Y lo hace con medidas en la futura Ley de Enjuiciamiento Criminal como la prohibición de formar parte de una lista electoral si al político de turno se le ha abierto juicio oral.

Vamos, que a eso se le llama subirse a la ola para volver a ser el chico más célebre de la clase. Por cierto, lo que siempre ha sido Gallardón.

También, aprovechando la ocasión que le servía en bandeja una interpelación de UPyD, sale a la tribuna para abominar de los privilegios de los cargos públicos y anunciar (a bombo y platillo) que perderán la posibilidad de negarse a declarar ante un juez cuando sean citados como testigos. Ya no podrán hacerlo por escrito o desde su despacho.

El mismo tono mantiene el ministro al sacar a colación el Anteproyecto de Ley Orgánica del Poder Judicial y destacar la supresión de la figura de los magistrados autonómicos.

«¿No sería una perversión que el juzgado pudiese elegir al juzgador?», se preguntó de forma convincente Gallardón antes de señalar que actualmente los parlamentos regionales pueden elegir una terna para designar magistrados de los Tribunales Superiores de Justicia. Unos órganos ante los que están aforados los parlamentarios.

«Eso desaparecerá», remata.

«Consciente de estar quemando el tiempo de descuento de un Pleno eterno (como señala un VlP del PP), el ministro se asegura salir de allí como el único rey y pone en marcha a su gabinete de comunicación para trasladar a todos los medios tan golosas iniciativas».

Ojo: habrá más. Porque bien sabe el ministro que eso es precisamente lo que pide ahora el españolito de a pie: ponerse frente a cualquier práctica corrupta y acallar las críticas por los excesos de la casta política.

Sin duda, la estrategia de Alberto Ruiz-Gallardón está encaminada a reconciliarse con los ciudadanos. Con el tiempo, probablemente, será visualizada como una alternativa.

Eso sí, para ahorrarse recelos de aspirantes a la sucesión -«será cuando toque»–, ya el propio Gallardón dejó caer el pasado verano aquello de «no seré en política cosa distinta que ministro de Justicia… Éste es mi último puesto de responsabilidad».

Claro que también hizo en enero de 2008 un anuncio similar… así que esta vez, como entonces, nadie le creyó.

La ambición de Alberto Ruiz-Gallardón, sana en política cuando no se superan límites de dudosa moralidad, no es necesario ahora explicarla. ¡Ay, si se contasen públicamente las jugarretas personales que el ministro de Justicia ha hecho, por ejemplo, a María Dolores de Cospedal!

Así que si alguno en el Partido Popular lo ha situado en el cenit de su carrera política… va listo. Hay Gallardón hasta hartarse.

Te puede interesar

Autor

Antonio Martín Beaumont

Antonio Martín Beaumont, politólogo y periodista, es el actual director de ESDiario.com.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído