“Pediré en el PP primarias para elegir al candidato a presidente”

Cristina Cifuentes gana enteros, Alberto Núñez Feijóo observa, Mariano Rajoy se apaga y Pedro Sánchez se enroca

Cristina Cifuentes gana enteros, Alberto Núñez Feijóo observa, Mariano Rajoy se apaga y Pedro Sánchez se enroca
Alberto Núñez Feijóo, conversando con Cristina Cifuentes. PD

Ya se lo ha dicho Pedro Sánchez este 18 de enero de 2016 a Mariano Rajoy.

«No es no, y no es no a la gran coalición».

El líder de los socialistas hace oídos sordos a los consejos de Jean-Claude Juncker, adalid de un pacto PP-PSOE-Ciudadanos, mientras el nombre de Cristina Cifuentes suena cada vez más en los despachos del PP y algunos populares contemplan la posibilidad de abstenerse en el último minuto para que Sánchez salga elegido presidente sin el apoyo de Podemos.

Ante la obstinada posición de Pedro Sánchez, o el adelanto del portavoz de Nueva Canarias, que ha dado por hecho tras reunirse con el Rey que habrá segunda ronda de contactos con el monarca tras el previsible fracaso de la candidatura del popular, el estado de Rajoy se debilita.

Merma su capacidad de predicamento frente a sus adversarios y merman también sus opciones de formar gobierno mientras en el PP gana enteros una presidenta, la de Madrid, Cristina Cifuentes, quien, como viene siendo habitual en ella, se ve ajena a cualquier quiniela de sucesión del político gallego, bien en el caso de nuevas elecciones, bien en el caso de que otras fuerzas pidan la cabeza de Rajoy a cambio de su apoyo o la abstención a la investidura de un candidato del PP.

Cristina Cifuentes gana enteros. A los ya eternos postulantes o postulados Soraya Sáenz de Santamaria y Alberto Núñez Feijóo, ahora se suma el de la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, bregada en la nueva política de pactos, y a ciert distancia de los casos de corrupción que asolan al Partido Popular.

La semana pasada ella era la encargada de remachar su escaso interés por reemplazar en el cargo a Mariano Rajoy, quien este domingo le confesó a RNE su «intención de seguir en la vida política».

Cifuentes, dicen que fiel a Rajoy hasta el extremo, cree que se ha tratado injustamente al presidente del Gobierno, y que es él y nadie más quien ha de pilotar los designios de los españoles, ya que es el líder de la formación más votada el 20D. Lo demás, pamplinas.

Pero hete aquí, que este 18 de enero de 2018, entrevistada por El Español, ha afirmado que «nadie es imprescindible, ni siquiera el líder , aunque unos somos más necesarios que otros».

Cifuentes ha sido de las pocas dirigentes que sin tapujos se ha mostrado partidaria por la celebración de primarias. Está segura de que el próximo candidato a Moncloa, si antes no hay dedocracia ni el Congreso extraordinario que nunca llega, será elegido por este procedimiento.

Si no, mantiene, un grupo de personas y yo presentaremos una enmienda a los estatutos pidiendo primarias. Toda una declaración de intenciones.

Y mientras su nombre suena cada vez en más despachos, Feijóo mantiene el silencio y la lealtad exigida por Mariano Rajoy, y los sondeos dicen que el 43% de los votantes del PP no quieren que Rajoy siga, la corriente Cifuentes se sigue haciendo paso.

El periodista José Alejandro Vara habla de una electrizante Cifuentes frente a un Rajoy deprimido. O lo que es lo mismo, la imagen de victoria y capacidad de diálogo y negociación (ha pactado el Gobierno de Madrid con Ciudadanos), frente a un Rajoy paralizado, abatido, desganado, en definitiva bajo de ánimo, y al que la militancia empieza a ver con otros ojos después de las elecciones del 20D.

Las ventajas de Cifuentes

Acostumbrada a atender con frecuencia a los medios, entre las ventajas de Cifuentes, apostilla Vara, están las de los análisis demoscópicos en los que se asegura que la dirigente madrileña es capaz de atraer a ese segmento joven que en su día votó al PP y ahora vota a Ciudadanos.

Además, puede atraer incluso a votantes socialistas. Así mismo, Cifuentes es amiga personal de Rivera, el líder de Ciudadanos, de quien dice es un gran líder, y por el que siente respeto personal, y que incluso le constaría hablar mal de él.

Quizás es un poco pronto para saber si Cifuentes es el recambio en el liderazgo del PP en estos momentos y haya que esperar semanas, e incluso meses. Quizás aún tenga que esperar a 2019, pero su nombre gana enteros sin abrir demasiadas heridas dentro del PP en el que no todos comparten los mismos gustos sobre la lista de sucesores de Rajoy.

Ayer, y con motivo de la presentación del Airbus 330-200 de Iberia, Cifuentes aseveró tener «por delante un reto importantísimo»:

«Que es pilotar la Comunidad en un momento muy difícil, en una coyuntura complicada desde el punto de vista económico y político, porque hay que hacerlo en minoría. Yo -continuó- estoy exclusivamente centrada en ese reto y desde luego, no me planteo absolutamente nada en política que no sea dirigir la Comunidad continuar al frente de la Comunidad».

Pero claro, algo parecido ya argumentó cuando fue preguntada por su candidatura a la presidencia de Madrid y entonces era delegada del Gobierno. El final de esta historia ya se sabe.

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