LA ECONOMÍA SE FRENA POR EL 'IMPASSE' POLÍTICO

La cobardía de la patronal ante Podemos: la política pide volver a los tiempos del despilfarro

Resulta sorprendente que ante este sombrío panorama nuestra clase política solo esté preocupado en aflojar el cinturón del déficit

El juego de trileros de los pactos amenaza hacerse infinito y comienza a cansar al personal. Es como una obra de teatro que de tan aburrida y previsible dispara los bostezos.

Y cuidado que la economía hace tiempo que ya no va como un tiro. Los mercados no toleran la imprevisión y el crecimiento económico de España, el mayor de la zona euro, se ha ralentizado.

El ‘impasse’ político pone nervioso al dinero. Cataluña y Podemos ahuyentan a los inversores. Y el contexto internacional tampoco ayuda: este 11 febrero 2016 el Ibex 35 sufrió la mayor caída desde agosto cayendo a mínimos de plena crisis.

Con un barril de Brent al mínimo por debajo del nivel psicológico de los 30 dólares y la prima de riesgo superando los 160 puntos básicos, los  temores a la recesión global tienen atenazados a los mercados.

LA NUEVA POLÍTICA QUIERE GASTAR COMO LO HACÍA LA VIEJA

Resulta sorprendente que ante este sombrío panorama nuestra clase política solo esté preocupado en aflojar el cinturón del déficit y negociar a Bruselas que nos deja gastar más de lo que deberíamos en lugar de seguir en la senda de la austeridad y el control del gasto. 

Como le ha recordado Rajoy a Rivera, tras un «gran esfuerzo», España «cumplió y fue un país serio», lo que permitió que bajara la prima de riesgo, que se abaratase la financiación y que se «respetara» al país.

Bruselas ha reiterado, en palabras del comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, que «las medidas que hacen falta siguen haciendo falta, y tendrá que tomarlas, en lugar del Gobierno de la anterior legislatura, el Ejecutivo que salga de la actual negociación, sea cual sea».

Nuestra clase política está deseosa de volver a los tiempos del despilfarro y dejar atrás la austeridad. Desde Rivera a Iglesias todos se pasan la estabilidad presupuestaria por el arco del triunfo.

Rivera, por su parte, ha trasladado a Rajoy que para Ciudadanos es «crucial» que España mantenga la estabilidad presupuestaria, pero también pedir a las instituciones europeas la flexibilización del objetivo de déficit, de modo que se sitúe por debajo del 3% a finales de 2017 en vez de finales de 2016 como está comprometido.

El PSOE se ha comprometido a negociar con Bruselas retrasar hasta 2019 el objetivo del 1% de déficit; mientras que Podemos plantea dejar el déficit público en el 2,2% al final de esta legislatura.

LOS EMPRESARIOS, MUERTOS DE MIEDO

Juan Rosell, presidente de la Confederacion Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), dice que los empresarios no tienen miedo a Podemos pero preocupación toda».

La frase refleja la cobardía moral de una clase empresarial acostumbrada a agradar al poder político. El líder de la patronal acertó en sus elogios a la palabra austeridad.

Así, recordó durante su participación en el foro de El Mundo, que desde pequeño le inculcaron que había que «ser austeros y no cometer despilfarros, excesos».

«Está claro que no saldremos de la crisis hasta no ganar la batalla del paro. Pero no se gana con decretos sino con más empresas. Los empresarios pedimos pocas bonificaciones, subvenciones, simplemente pedimos que nos dejen hacer».

Por ese motivo Rosell no puede creerse sus propias mentiras: un gobierno PSOE-Podemos sumados los comunistas de IU y los independentistas reventaría las cuentas públicas por más flexibilidad en el déficit que le imploren a Bruselas.

JUNQUERAS ESQUILMA A LOS CATALANES Y CULPA LA TIENE MADRID

La antesala del apocalipsis es Cataluña donde Oriol Junqueras, vicepresidente del Govern y conseller de Economía, lo primero que ha hecho es crear nuevos impuestos para esquilmar a los catalanes, a los que perseguirá a través de una ‘Hacienda propia’. Total, la culpa siempre se la podrá echar a Madrid.

Las consecuencias de las políticas de Junqueras serán más paro, burocracia y estancamiento. Sánchez podría tomar nota pero no lo hará porque quiere ser presidente a cualquier precio.

Lo peor es que Pablo Iglesias tiene razón cuando afirma que el documento elaborado por el PSOE para la investidura de Sánchez «se parece mucho» al programa con el que su formación se presentó a las elecciones generales.

“La música de la propuesta del PSOE suena muy bien, y si se tienen garantías estamos convencidos de que estamos cerca de tener un Gobierno de cambio”, afirman desde Podemos. Esa es la peor tragedia.

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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