Hay una pregunta que nos persigue: ¿nacemos con un camino ya escrito? La familia, la educación y la época parecen a veces dictar nuestro futuro sin apelación. Pero, ¿y si la voluntad pudiera reescribir ese guión?
Ojos de Agua, la nueva y conmovedora novela de María Luisa Huertas, demuestra que sí es posible. Nos presenta a una protagonista cuya testarudez es su mayor fortaleza. Una joven que se enfrenta a los pronósticos establecidos, rompe estereotipos y supera cualquier obstáculo para llegar a ser, finalmente, la mujer que siempre quiso ser.
Esta es, en el fondo, una historia sobre la esperanza. Sobre el triunfo de la luz frente a las sombras y del cariño verdadero sobre el desapego. Pero la obra va más allá y se convierte en una reflexión tan lúcida como necesaria sobre el efecto Pigmalión, explorando cómo las expectativas de los demás nos moldean. También aborda sin tapujos los límites que la moral de una época impone a la felicidad y la compleja danza entre la realización profesional y los lazos familiares.
La vida como fuente de inspiración
Para comprender la autenticidad de Ojos de Agua, es imprescindible mirar hacia su autora. María Luisa Huertas no escribe desde la teoría, sino desde una vida vivida entre culturas. Nacida en Oviedo, su identidad se forjó en Marruecos, entre los azules de Chauen y el gris del Atlántico. Creció en un crisol de tres lenguas y tres culturas, una riqueza que impregna su mirada literaria y que resuena en los escenarios de su obra.
Su formación académica es un reflejo de sus inquietudes: se licenció en Historia del Arte en la Universidad Autónoma de Barcelona y en Psicología en la Universidad de Reims. Esta combinación única le permite tejer tramas con una profundidad psicológica excepcional, algo que en Ojos de Agua se palpa en cada decisión de su protagonista.
Durante quince años en Biarritz, ejerció como psicoterapeuta, compaginando su pasión por entender al ser humano con la de escribir. Publicó tres novelas en francés con la editorial Atlántica-Seguier antes de dar el salto para dedicarse por entero a la literatura. La muerte de su editor francés la dejó «huérfana», pero no acabó con su deseo de contar historias. Decidió entonces volver a sus raíces y continuar su camino en España.
Hoy, su obra sigue creciendo. La editorial ECUE ha publicado Las sombras del azar y Como una ola sin mar, y la editorial Nazarí prepara la publicación de El grito de los árboles y Buenos vientos. Ojos de Agua se erige así como un testimonio literario de una autora en plena madurez creativa.
La novela es, en definitiva, un viaje. Un recordatorio de que el destino no es una sentencia inapelable, sino un punto de partida. La fuerza para torcerlo reside en la tenacidad, en la resiliencia y en la audacia de soñar con ser quien realmente queremos ser. Ojos de Agua no es solo una lectura; es una experiencia que interpela directamente al lector sobre su propia capacidad para moldear su vida.
La autora que vive lo que escribe: María Luisa Huertas
Para entender la profundidad de Ojos de Agua, hay que mirar a su autora. María Luisa Huertas es mucho más que una escritora; es un testimonio vivo de resiliencia y reinvención. Su vida es un viaje que explica la autenticidad de sus personajes.
Nacida en Oviedo, su identidad se forjó a miles de kilómetros, en el norte de Marruecos. Creció en un entorno inusual para una española de su época: entre las montañas del Rif, la ciudad azul de Chauen y la costa atlántica. Esa experiencia de crecer entre tres culturas —la española, la marroquí y la francesa— le dio una mirada única, permeable y sin prejuicios, que impregna toda su obra.
Su curiosidad intelectual la llevó a formarse en dos disciplinas que definirían su carrera. Primero, se licenció en Historia del Arte en la Universidad Autónoma de Barcelona. Después, cruzó los Pirineos para estudiar Psicología en la Universidad de Reims, en Francia. Esta combinación de arte y psique es la base de su escritura: una capacidad excepcional para construir atmósferas ricas y, a la vez, diseccionar la complejidad emocional de sus personajes.
Durante quince años, en la ciudad costera de Biarritz, ejerció como psicoterapeuta. Fue un periodo donde sus dos pasiones se alimentaron mutuamente: escuchaba las historias reales de sus pacientes y las transformaba en literatura. En esa etapa francesa publicó sus tres primeras novelas en francés con la editorial Atlántica-Seguier: Eloísa, Solitudes (galardonada con el Premio Novela Ciudad de El Ejido) y Quand je serai grande je veux être pute.
Hasta que tomó una decisión radical: dejar de escuchar las historias de otros para dedicarse por completo a contar las que ella inventaba. «Diría que nací con el eco de la literatura incrustado en los sentidos por mis padres», confiesa. Con el tiempo, encontró su voz propia en maestros de la talla de Enrique Jardiel Poncela, Miguel Delibes, Marguerite Yourcenar o Antonio Gala.
La muerte de su editor francés supuso un punto de inflexión. «Quedé huérfana del amigo más preciado de un escritor», recuerda. Perdió el rumbo profesional en Francia, pero no las ganas de escribir. Decidió entonces volver a sus raíces y continuar su camino en España, una ruta llena de obstáculos que, aun así, le permite «contar, decir, vivir».
Actualmente, en España, la editorial ECUE ha publicado Las sombras del azar y Como una ola sin mar. Próximamente, la editorial Nazarí publicará El grito de los árboles y Buenos vientos.
Su obra es un fiel reflejo de su vida: un viaje constante a través de geografías y emociones. Ojos de Agua no es una excepción; es la culminación de una trayectoria vital y literaria que consagra una idea: el destino no es una losa, sino una sugerencia. La verdadera fuerza para cambiar el rumbo reside en la tenacidad, en la resiliencia y en la audacia de soñar con ser quien realmente queremos ser.
Ficha Técnica
Título: Ojos de Agua
Autora: Maria Luisa Huerta
Editorial: Azimut
Nº Páginas: 154
Precio: 18€
