Ana Corina y María Corina
He puesto primero a la hija porque la a va antes que la eme. La hija puede ser un hallazgo que nos ha regalado la madre y viene muy bien en estos tiempos en que lo cutre parecía imponerse sobre la elegancia a lo largo y lo ancho del mundo. Hay unas cuantas figuras, cuyos nombres tengo archivados en mi memoria, y que son Navalny, del que hablé ayer. Se le da por muerto, y enterrado está, pero su memoria vive, y lo hace de forma rotunda. A María Corina la cito mucho, y siempre con razón y motivo. Últimamente, ...