Los papagayos
Repiten todos al unísono, demostrando con ello que como buenos chicos cumplen las órdenes recibidas, un dicho que de tan manido y poco imaginativo resulta fastidioso. Mucho más elegante fue Adolfo Suárez cuando al ir a París para afearle a Chirac que Francia protegiera a los etarras, el fantasmón francés le enumeró los vinos franceses, los mejores del mundo según él, y terminó con un ¿cuál quiere que le sirvan? Y el español, valiente, cabal y digno: un vaso de leche. El líquido elemento blanco en boca de un hombre suena mejor que en la de unos niñatos, que por ...