Odio a Cataluña
Hubo un tiempo en que casi todo lo bueno que pasaba en España pasaba en Barcelona. Cataluña era la región más admirada de todas, la que iba por delante marcando el paso y a nadie le parecía mal. Nadie se paraba a pensar si eso era justo o injusto. Pero luego se hicieron con el poder los catalanistas, que en los primeros tiempos de la democracia no eran tantos, que gracias a la ayuda de Felipe González y Alfonso Guerra, el camarero y el cocinero, consiguieron ventajas en la Constitución, y merced a ellas pudieron inseminar el odio sin medida ...