(PD).- Ricardo Galli desconfía de la nueva ministra de Cultura y no se anda con rodeos a la hora de afirmar que no espera nada de su labor. Directo, con las ideas claras y emprendedor, este argentino doctor en Informática, profesor de la Universitat de Illes Balears y desarrollador de software libre es conocido por ser el fundador, junto a Benjamín Villoslada, de Menéame.
¿Cuál fue la inspiración de Menéame?
Salió al ver el éxito de Digg, la versión norteamericana. En 2005 me pregunté por qué no había nada parecido en español y era porque no era un software libre. Así que me dediqué a crearlo y a programarlo.
¿De dónde viene el nombre?
Hay varias razones. La primera es una cuestión histórica: en 1999 coordiné un proyecto europeo sobre cómo intercambiar noticias entre periódicos pequeños de forma barata cuyo acrónimo era MNM. Al hacer el papeleo burocrático, siempre decíamos: “Venimos por el proyecto MNM, como menéame, pero sin vocales”. Además, queríamos un nombre informal y provocador. Y como en aquella época a todo le ponían ‘Beta’, nos decidimos por ‘Menéame Peta’.
