
Hagamos cuentas. Hay 18 Grandes Premios de Fórmula 1 al año con una audiencia de 4,5 millones en España cada uno, lo que da un total 81 millones de telespectadores. Si lo dividimos entre 25 millones de euros nos sale cada espectador a 3,24 euros. ¿Es un buen negocio? Eso piensa La Sexta, que se ha hecho con los derechos de emisión del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 durante los años 2009-2013. Este sábado arranca la temporada 2008 en el circuito de Melbourne con la sesión clasificatoria del Gran Premio de Australia (la carrera se disputará el domingo, 5.30).
Telecinco, que este año será el último que retransmita la F1, batió récords en 2007 con una cuota media de pantalla del 48,4% (4.479.000). Echaremos de menos el año que viene la calva más famosa de España: Antonio Lobato, subdirector de Informativos Telecinco para Eventos y Transmisiones Deportivas, estará de nuevo al frente de un equipo compuesto por Gonzalo Serrano, desde la cabina de comentaristas; Víctor Seara, que sobrevolará las zonas de boxes y el paddock, y Marc Llobet. El quinteto se completa con Pedro Martínez de la Rosa, que analizará la carrera desde un punto de vista técnico y táctico. Además, Telecinco ha llegado a un acuerdo con McLaren para que abran sus puertas y tener la posibilidad de grabar piezas técnicas con De la Rosa en su fábrica de Woking.
LA SEXTA COMPRA LOS DERECHOS
La Sexta retransmitirá el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 los próximos cinco años, de 2009 a 2013, tras realizar una oferta superior a la presentada por Televisión Española en el concurso público abierto por Mediapro, propietaria de los derechos audiovisuales y accionista de referencia de La Sexta.
La cadena espera compensar la inversión con los ingresos publicitarios y sobre todo logrando aumentar la cuota general de audiencia.
La productora, con 125 millones de euros, le arrebató los derechos a Telecinco, que calificó esta oferta de «monstruosa» y que escapaba de «cualquier criterio de rentabilidad». La fórmula 1 llegó a esta cadena en 2004 de la mano de Flavio Briatore, todopoderoso director de la escudería Renault, y de Alejandro Agag, yerno del ex presidente del Gobierno José María Aznar, y se ha convertido temporada tras temporada en uno de los buques insignia de Tele 5.
