Kim Bi-o, una de las estrellas mundiales del golf, se disponía a golpear en el hoyo 16 del DGB Financial Group Volvik Daegu Gyeongbuk Open, cuando lideraba el torneo por un golpe. Un fan quiere inmortalizar el momento de su ídolo del golf y en ese instante Kim Bi-o enloquece y pierde los estribos.
El jugador comenzó a gritar como loco a la grada, hizo la peineta al grupo que estaba presente, y empezó a golpear su palo de golf contra el suelo con rabia. Tras esto, pudo realizar el disparo a su gusto. Kim Bi-o ganó el torneo, el segundo de su temporada.
Pero este gesto del surcoreano no iba a quedar impune. Ni mucho menos. Para empezar, al volver a Corea del Sur tuvo que arrodillarse en la televisión pública y pedir perdón a todo el país. No contentos con esta ‘humillación’ nacional, la Asociación de Golfistas Profesionales de Corea (KPGA) emitía este comunicado:
«Kim Bi-o dañó la dignidad de un golfista de etiqueta con un comportamiento inapropiado». La KPGA ha decidido sancionarle con tres años por el gesto y por el comportamiento mostrado.

