La nueva ficción se estrenó en La1 con 14,8% de share, poco para lo buena que es

‘El Ministerio del Tiempo’, la mejor serie del año con una audiencia insuficiente

Maravillosa realización, aventuras, emoción, guiños, locura y la fotografía que debería haber tenido 'Alatriste'

Estamos muy contentos, mucho. El 24 de febrero de 2015 se estrenó ‘El Ministerio del Tiempo’ en La1 de TVE y ya podemos decir que es la mejor serie televisiva desde ‘El tiempo entre costuras’ (A3) o ‘El príncipe’ (T5). Pero el triunfo es agridulce. La nueva ficción de la pública cosechó un 14,8% de share en su debut, mucho menos de lo que se merece. Mientras, Antena 3, otra gran producción, ‘Bajo Sospecha’, lideraba la noche con un gran 19,6%.

Empecemos por las buenas noticias. ‘El Ministerio del Tiempo’ es la serie que no nos importa pagar. Es la panacea de lo que se debe hacer en una televisión pública. Aunque un servidor no sea target de un producto tan familiar y didáctico (si tengo que elegir, me quedo con ‘Bajo Sospecha’ en A3), la nueva ficción de la productora Cliffhanger juega muy bien las cartas del entretenimiento más puro.

Con una buena dosis de ‘Doctor Who’, otra de ‘Érase una vez la historia’ una pizca de Harry Potter y similares y muchas (demasiadas, quizá) referencias y autoreferencias a productos y personajes varios (desde el homenaje del protagonista, Rodolfo Sancho, a su padre haciéndose pasar ‘Curro Jiménez’, a ‘Alatriste’, pasando por ‘Terminator’ o los míticos ‘hevis’ de la Gran Vía de Madrid), ‘El Ministerio del Tiempo’ funciona en su locura.

Todo en esta serie es muy loco (¡esos móviles en el siglo XVIII!) pero hay que tirar del tópico y admitir que estamos ante un ‘paso más en la dicción patrio’. Un producto que no esconde lo que es, que se ríe de sí mismo sin renunciar a la emoción y al engranaje dramático (ese final con el protagonista hablando por teléfono con su mujer muerta es de lo mejor que he visto en meses). Los personajes están perfectamente construidos de manera independiente y conjunta (casan muy bien sus diferentes formas de ser ya que vienen de siglos distintos) y se aprovecha todo lo que la historia da de sí.

Y por si todo esto fuese poco, ‘El Ministerio del Tiempo’ viene a cubrir las deficiencias de nuestro sistema educativo y nos da una entretenidísima lección de historia, de visionado obligatorio para los escolares.

Mientras veía la serie, el pensamiento más prioritario era que esa realización y esa fotografía eran las que tenía que haber tenido ‘Alatriste’. La de TVE ha costado menos que la de T5 y sin embargo luce mil millones, de veces mejor. ‘El Ministerio del Tiempo’ es lujo, un dulce que se digiere rápido pero que no empalaga. Hablamos de una de las ideas originales más exportables de nuestra televisión. Un formato de los que nos enorgullece.

Problema: Sólo consiguió un 14,8% de cuota de pantalla. Motivos hay muchos. Primero, es un error emitirla en martes teniendo a ‘Bajo Sospecha’ y a ‘Levántate’ (T5) enfrente. Por otro lado, da la sensación de que, hoy por hoy, TVE es gafe. Todo lo que estrena parece estar condenado al fracaso o, como mucho, a la mediocridad. No voy a defender las directrices de la pública (su crisis está más que justificada) pero al César, lo que es del César. ‘El Ministerio del Tiempo’ es buena. Sin concesiones. Merece una respuesta mejor.

Para una crítica más exhaustiva de ‘El Ministerio del Tiempo’ y descubrir todos los secretos de nuestra TV, no te pierdas la sección televisiva del programa ‘Rojo y Negro’ de Radio 4G.

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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