Mariano Rajoy ha resultado ser lo que parecía. Es así de simple. Ha sido un disgusto constatarlo, pero hay que asumirlo. Un buen hombre, básicamente honrado, pero de capacidad limitada y carente de imaginación. Seguramente está muy contento porque piensa que durante estos dos años ha hecho lo que ha podido. Y seguramente es cierto. No le da para más.
El problema es que algunos tenemos demasiada imaginación. O necesitábamos que fuera de otra manera. También soñamos otra España que hoy por hoy es imposible. Mariano Rajoy es lo que es, y eso han dado de sí estos dos años de legislatura.
Algunos pensábamos que detrás de esa fachada simple –con estilo gallego y correoso – había un tipo de mayor calado moral e intelectual. Nos equivocamos. No es malo, pero tampoco es bueno. Es como un español cualquiera. Medianito. No quiere líos, es buena gente, y tiene unos principios flexibles y justitos. Y es algo comodón y bastante cobardón. Así que esto es lo que hay.
Dice que ha evitado un rescate. Y se lo cree. Es cierto que podía haber sido peor. Y como no es un iluminado de la izquierda, la UE le ha permitido no sufrir la humillación pública de hacerle pasar por el aro. Le ha dado un tiempo para que él voluntariamente pase por el aro, y parezca que ha sido cosa suya. Eso no evita a los españoles sufrir una presión impositiva totalmente confiscatoria, que es lo que impone la UE a los países intervenidos. Y una reforma de las pensiones innecesaria si se hubiera realizado la reforma de la administración. Es un tipo sin imaginación, que ha puesto al frente de Hacienda a un tipo sin capacidad –Montoro nos ha engañado a todos-y que tiene de Vicepresidenta a una listilla. Ninguno de los tres vale su peso en oro, como bien han demostrado.
Eso hace que se hayan centrado en la catástrofe económica y que hayan evitado cualquier otro lío. Incluido el del sector eléctrico, que lo del déficit tarifario es una vergüenza, pero que teniendo familia y otros «varios» bien situados en dicho sector, pues al ministro Soria, al rincón a pensar.
Por eso de no meterse en líos, Rajoy dice muy convencido que no ha negociado con ETA. Él no. Pero su gobierno ha aceptado punto por punto todos los acuerdos a los que habían llegado ZP y la banda terrorista. No fueran a ponerle un cadáver encima de la mesa, que ya tuvimos bastante con el 11M. Y no nos engañemos: muchos españoles estarán de acuerdo con Mariano Rajoy. Con la que está cayendo solo falta un asesinato. De ahí que los presos salgan a toda velocidad, que el código penal no se reforme, y que el Fiscal General del Estado ponga cara de póker al decir que hay que respetar el Estado de Derecho. ¿El Estado de qué, señor Fiscal General? En el cine es más fácil hacer de cowboy. En España ya no hay Estado ni Derecho, ni Justicia. Pero hay poco lío social, muy asumible, y la cosa económica mejora poco a poco. Muy poco a poco.
La reforma de la administración no la vamos ni a oler. Menudo follón. Mariano se la encargó a Soraya que sabe mucho de maquillaje, para que nos dijera todas esas bobadas sobre el ahorro que iba a suponer no se qué tontería. Fuera líos. Y la lista de Soraya se prestó. Y Montoro encantado de conocerse. Todo menos líos.
Y el poder judicial, la regeneración del Estado, la ley de educación, ¡por Dios, pero qué pretendes Pilarín!!
El buitreo del reparto del poder judicial ha sido tan deleznable y repugnante como la suelta de ganado de las cárceles. Pero qué quieren. No se puede estar a todo. Así que tenemos unos impuestos confiscatorios, una administración necrosada y gigantesca que se dedica a impedir cualquier iniciativa privada, un poder judicial en manos de los políticos, una corrupción crónica y letal que afecta a todos los estamentos y a todas las instituciones, una ley de ineducación eficacísima que crea masas de analfabetos funcionales absolutamente disfuncionales para cualquier mercado laboral…y para cualquier actividad intelectual (Una masa manipulable que solo quiere que la dejen en paz, y creerse todo lo que le cuenta la izquierda…siempre que la izquierda le dé de comer. Si no, votamos a la derecha un ratito. Pero solo un ratito. Hasta que nos digan que todo va mejor)…pero ya hemos pasado lo peor.
Oiga… pero es que tenemos seis millones de parados. Y el crédito sigue sin llegar. Y la reforma laboral y la administración impiden emprender. Y la deuda pública no deja de crecer. Y las instituciones del presunto Estado y las educativas son un desastre. Y cada caso de corrupción que llega al Supremo es desestimado. …¿Y?
Y nada. Esto es lo que hay. Y si quieres algo más, emigra tío. Porque de este país no va a salir nada mejor. De donde no hay, no se puede sacar.
