Apócrifo IV. 7. Barruntos de no sé qué esperanza

Por Carlos de Bustamante

( La Dolorosa de Pedro de Mena) (*)

No tuvo nada que ver no con los tornados, ni con la brisa que llevó hasta mi garigolo en el majuelo unas de las últimas palabras de Jesús agonizante: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Y dirigiéndose a Juan Boanerges, joven y fuerte: “Ahí tienes a tu Madre”. ¿Un fallo de Jesús? ¿No tenía Myriam un esclavito dispuesto a dar incluso su vida por Ella? Otra vez no podía ser (¡y dale!) porque además era imposible que Dios se equivocase. Tendría previsto, digo, que yo, Tarsicio, que me fuera pronto donde fuera Él; y que el joven Boanerges pudiera cuidar más tiempo de Ella. No sin cierto -con perdón- cabreo, me pareció incluso conveniente. Así lo dispuso mi Dios y Señor y sus razones tendría. Aceptado.

Esos barruntos que les digo tenían como procedencia la paz y serenidad sosegada de Myriam, mi Ama y Señora. ¿No había muerto mi Amigo para siempre y crucificado? ¿Qué podría ser lo que Ella y solo Ella sabía…? Discreción. Silencio. Más sosegado, que no tranquilo, permanecí en la cabaña (garigolo) del majuelo.

—
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://c1.staticflickr.com/1/714/21109893044_14190e68c0_b.jpg

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído