Perspectiva personal de William Tillyer sobre el arte de la acuarela

Por José María Arévalo

( Loaded Systems 8, 2007. Acuarela de William Tillyer) (*)

Como explicábamos en el artículo anterior “La maravilla de la acuarela”, Artemiranda.es ha dedicado un apartado especial a la historia de la marca Winsor & Newton, la más prestigiosa firma de material para bellas artes, con la presentación también de su nueva gama de papeles para acuarela, y facilitando la descarga de lo que llama un libro de tendencias, “El arte de la acuarela”. Estamos reseñando la amplia información que contiene, hoy una interesantísima entrevista con William Tillyer, donde éste expone su perspectiva personal sobre el arte de la acuarela.

El propio libro “El arte de la acuarela” explica que se ha realizado en colaboración con este acuarelista, William Tyler, que es “el artista que hay detrás de las acuarelas de nuestro libro de tendencias”. Nacido en Middlesbrough, en el norte de Inglaterra y formado en su oficio en la Slade, Tillyer “es un acuarelista increíblemente versátil y de gran talento. Durante muchos años hemos estado admirando la manera en que Tillyer -fan de Winsor & Newton desde hace mucho tiempo- se esfuerza por desafiar los convencionalismos en torno a lo que cabe esperar y ciertamente lo que es posible hacer con este medio. Así que le invitamos a hacer exactamente eso: interpretar nuestra nueva gama de papeles para acuarela a su manera”. “Mi pintura es muy opaca, estructurada y física –dice Tyler-, todo lo que la acuarela no es, así que la acuarela es una especie de contra para mi pintura”.

Pero más adelante dirá en la entrevista: “Lo maravilloso de la acuarela es que vierte una historia propia, de manera que la primera marca que pudieras poner sobre el papel resultará evidente en la pieza final. Es como si miraras a través de los pigmentos, como suelo decir, es como mirar a través de un cristal casi; y eso es algo que me encanta: el poder ver la historia de la obra y lograr esa transparencia maravillosa en lugar de opacidad”. Un poco contradictorio, pero así es la acuarela.

Pero vamos, antes de la entrevista, a incluir su trayectoria. Bryan Appleyard, escribió en el Sunday Times: “…Hay un hombre tranquilo que vive en el norte. Mucha gente cree que es el mejor pintor del Reino Unido. Mucha gente podría tener razón. Se llama William Tillyer.”

( Detalle de Loaded Systems 1, 2007. Acuarela de William Tillyer) (*)

William Tillyer es un conocido pintor y acuarelista británico cuyo trabajo se ha exhibido frecuentemente en Londres y Nueva York desde la década de 1970. Tillyer nació en Middlesbrough. Estudió pintura en el Middlesbrough College of Art y posteriormente continuó sus estudios en la Slade de Londres. Enseguida comenzó a realizar un trabajo radicalmente experimental que abrió muchos interrogantes sobre la relación del arte y el mundo, y del hombre y la naturaleza.

En la década de 1970, Tillyer se embarcó en una vuelta al grabado con impulso renovado, utilizando toda una serie de técnicas, desde el aguafuerte hasta el serigrafiado a cinco tonos, para crear filigranas que Pat Gilmour, Director del Departamento de Grabado de la Tate, ha descrito como «un mundo sereno y sin personas… en el que reflejar el flujo circundante de la naturaleza.» A nivel internacional, Tillyer ha recibido invitaciones para trabajar en Cádiz, España; Tobago, República de Trinidad y Tobago; en el proyecto Cill Rialaig Project, Condado de Kerry, Irlanda; y en Melbourne, Australia, y ha sido profesor invitado en la universidad de Brown, USA; la Bath Academy of Art; y la Chelsea School of Art.

Ha expuesto a nivel internacional y su obra forma parte de las colecciones de las principales instituciones artísticas del mundo: el Arts Council de Gran Bretaña; el Brooklyn Art Museum, Nueva York; el Fort Worth Art Museum, Texas; la Middlesbrough Art Gallery; el MOMA, Nueva York; The Art Gallery of Western Australia, Perth; la Tate Britain Londres; y el Victoria Albert Museum. El Middlesbrough Institute of Modern Art organizó una retrospectiva sobre el trabajo de William titulada ‘William Tillyer: Against Nature’ [William Tillyer: contra la naturaleza], 25 octubre 2013 – 9 febrero 2014.

( Loaded Systems 16, 2007. Acuarela de William Tillyer) (*)

En una de las pocas entrevistas que concede –explica el libro “El arte de la acuarela”-, William Tillyer comparte su perspectiva personal sobre el arte y su inspiración, así como vivencias durante todo el tiempo que lleva trabajando con acuarela. “Salí del colegio preguntándome qué iba a hacer. Bueno, la verdad es que tampoco tenía que pensarlo tanto porque sabía que quería seguir dibujando, pero pensé mucho sobre el hecho de que es una actividad muy solitaria. Me gusta estar solo y suelo trabajar sin ayudantes, aunque lo he intentado.

Me acuerdo de estar todavía en el colegio y analizar la idea de intentar ganarme la vida pintando. ¡Las otras alternativas eran hacerme agricultor o incluso tal vez monje! Así que entré en la escuela de bellas artes después del último año de bachillerato y aquí estoy, todavía trabajando”.

“Empecé –continúa Tillyer- a trabajar en serio con acuarela en la década de 1970. Antes de eso no me había molestado realmente con la acuarela y, como estudiante de arte, aquí en el nordeste del país primero y en Londres en la Slade después, nadie mencionó la acuarela tan siquiera. De hecho, la acuarela tiene una reputación de ser para los aficionados, lo cual es raro y además ridículo.

Creo que, de hecho, lo más importante de la acuarela es el «acua», el agua. Verdaderamente, todo gira en torno al manejo del agua. ¿Y cómo manejarás el agua? Hay dos opciones: o inundas el papel o usas muy poca con un pincel seco. Es lo mismo que cómo gestionar la pintura en el pincel o la viscosidad de la pintura.

Sobre mi uso de la acuarela

Para mí, el color es importante porque es la antítesis total de mi pintura. Mi pintura se centra mucho más en la superficie y el soporte. Mi pintura es muy opaca, estructurada y física, todo lo que la acuarela no es, así que la acuarela es una especie de contra para mi pintura.

( The Balcony 25, 2010. Acuarela de William Tillyer) (*)

La inspiración me viene en parte por ser de una zona donde el paisaje es magnífico –muy rural–, pero también muy industrial. O, por lo menos, antes había mucha industria en Middlesbrough. Me temo que en la actualidad esa industria va desapareciendo, pero esos contrastes han sido mi inspiración.

Las fuerzas opuestas y complementarias de lo rural y lo industrial han hecho posible que mi obra sea como un punto de apoyo para hacer palanca. Con la acuarela y la pintura, lo que me ocurre es que siento que estoy trabajando en medio de ambos conceptos: estructura y realidad junto con ilusión. Lo maravilloso de la acuarela es que vierte una historia propia, de manera que la primera marca que pudieras poner sobre el papel resultará evidente en la pieza final. Es como si miraras a través de los pigmentos, como suelo decir, es como mirar a través de un cristal casi; y eso es algo que me encanta: el poder ver la historia de la obra y lograr esa transparencia maravillosa en lugar de opacidad.

Trabajo sobre todo de manera gestual, donde el agua predomina. Cada artista tiene una idea diferente de cómo controlar sus materiales. Yo trabajo de manera muy relajada, pero un artista botánico, por ejemplo, alguien que trabaje con plantas podría hacer las cosas de un modo mucho más meticuloso.

Acerca del papel para acuarela

Suelo pensar en las acuarelas como si fueran una serie de coloridas vidrieras. Al fondo del todo tienes la luz del sol que atraviesa los cristales de la vidriera. Con la acuarela, la luz del sol es el papel.

El papel es la esencia fundamental de la acuarela y el dibujo. Aporta la luz al dibujo o la pintura, de tal modo que los pigmentos brillan a través de él y, una vez más y como en el número de las vidrieras, lo que estás haciendo es aplicar velos o capas de pigmento.

La decisión más importante cuando optas por pintar con acuarela es la elección del papel. Es la base de la pieza, es algo que tiene que durar, así que debe tener un cuerpo confeccionado con fibras fuertes. Necesitas asegurarte de que no amarilleará y resistirá, algo que depende del gramaje del papel.

Las propiedades de dispersión y la capacidad de fluir son críticas. Es un equilibrio delicado; se trata de que el agua penetre, pero no de que empape de lado a lado el papel. También debe conservarse la intensidad y fuerza del color, y la aplicación uniforme cuando sea necesario.

( The Cadiz Study Sheets 17, 2007. Acuarela de William Tillyer) (*)

La acuarela no perdona en absoluto; el papel te puede salvar la vida. Los artistas necesitan un papel fiable que resista el paso del tiempo. Y lo maravilloso del papel para acuarela de Winsor Newton es que verdaderamente colabora contigo.

Personalmente, me gusta el papel de gramaje alto, seguramente el del gramaje más alto que hay, el papel para acuarela de Winsor Newton de 640 gramos. Se trata de un papel al que le puedes meter caña, aguanta una buena tunda, puedes empaparlo constantemente y alisarlo.

Tiene que ser fuerte y blanco. Yo trabajo en unas 20-25 piezas a la vez normalmente, lo que implica un gran número de velos o capas de color que tienes que esperar a que vayan secando. Luego vuelvo a humedecer esos velos con mayor o menor cantidad de agua y trabajo en ellos o a través de ellos. Cada vez que hago eso, dependo del papel, de que sea fuerte y blanco y aguante y sea duradero.

Soy muy físico con el papel. Lo rasgo, lo corto, rompo la superficie para generar determinado efecto en mi dibujo y mi acuarela. Mi consejo es gastar en el papel y luego en los pigmentos, porque el papel es la base de la pieza. Es lo que afecta a la pintura y lo que la controla.

Todos confiamos en que nuestro trabajo perdurará y seguirá siendo valorado. Por eso es importante que selecciones un papel con alta calidad de archivo, de manera que no amarillee, que tenga larga vida y no se descomponga.

Sobre la inspiración actual

Mi actitud hacia el paisaje me inspira muchísimo. El elemento del paisaje al que siento que vuelvo continuamente es el cielo, o el espacio. Y por tanto el color.

El paisaje inglés tiende a ser gris, azul y verde. Es una paleta muy sencilla pero, de hecho, increíblemente diversa, ya que hay muchos tonos de azules, verdes, grises y ocres, etc. Y todos estos tonos se manipulan con diferentes tipos de pigmento o introduciendo el elemento humano. Me refiero a la posibilidad de un naranja intenso, un rojo o algo que cabría esperar en un contexto industrial en vez de en un paisaje o un entorno rural.

En mis obras actuales con acuarela estoy utilizando cantidades significativas de agua. Inundo al papel hasta formar pequeños charcos y meter el pigmento en el agua de manera que la huella de la mano no sea evidente, luego el agua y la manipulación del papel crean la marca o huella. La base de todo eso es el papel, un papel que sea lo suficientemente resistente como para seguir repitiendo la operación, seguramente diez o quince veces, humedeciendo de nuevo, prensando de nuevo, empapando una y otra vez. Resulta que el papel Winsor Newton soporta ese tipo de paliza. Por eso lo elijo para crear mis obras con él.”

—
(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
http://c1.staticflickr.com/5/4260/35691125495_9406ca8f35_b.jpg
http://c1.staticflickr.com/5/4234/35691125805_ae983c02fd_b.jpg
http://c1.staticflickr.com/5/4255/34850335064_0ecbc414d3_b.jpg
http://c1.staticflickr.com/5/4212/35691125155_0e2ee0e732_b.jpg
http://c1.staticflickr.com/5/4139/34850334384_ed7c6d8c9c_b.jpg

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído