«Vladimir Putin ha perdido el norte, como Sadam Husein», de Jorge Dezcallar; “Diplomacia de precisión”, de Alfonso Ussía; “Los dos 8-M: del `ni Putin ni OTAN´ al `Montero dimisión´, de Rafael J. Álvarez; y “El negocio del 8-M para el Ministerio de Irene Montero”, de El Debate

(!China». Viñeta de Ricardo en El Mundo del pasado día 10 )
«VLADIMIR PUTIN HA PERDIDO EL NORTE, COMO SADAM HUSEIN», JORGE DEZCALLAR
Entrevista de Jose María Robles Madrid publicada en El Mundo el pasado día 10
Jorge Dezcallar (Palma de Mallorca, 76 años) ha estado al servicio de todos los presidentes de la democracia, salvo del primero (Suárez) y del actual (Sánchez). Fue el primer director civil del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), dirigió la embajada de España en Estados Unidos, la Santa Sede y Marruecos… El próximo 16 de marzo publica Abrazar el mundo (La Esfera de los Libros), en el que reflexiona sobre adónde va el planeta después de dedicar su vida profesional a la diplomacia y la política exterior.
Pregunta.– Trabajó en 1997 en la misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que mediaba entre el régimen de Milosevic y la oposición serbia para democratizar el país. ¿Le vienen ahora recuerdos de entonces?
Respuesta.– La implosión de Yugoslavia dio lugar a una guerra terrible y a tragedias como la de Srebrenica. Era difícil pensar que una tragedia similar se produjera de nuevo en el corazón de Europa. Lo que está pasando en estos momentos es algo que sólo cabe en la mente de un megalómano alejado de la realidad. Putin puede hacerse con Ucrania y poner un gobierno títere o lo que sea, pero el coste que va a tener para él y el mundo va a ser brutal.
P.– ¿Cómo fue viendo el enroque de Putin en sus destinos como embajador y mientras mantenía contacto con distintas legaciones rusas?
R.– Putin ve como una tragedia la desaparición de la Unión Soviética, siempre lo ha dicho. Y le irrita mu cho que consideren a Rusia como un país de segundo orden. Obama la llmó «potencia regional» y aquello fue una banderilla de fuego para Putin. Él quiere recuperar el nivel de gran potencia, ser tratado en un plano de igualdad con las otras dos: China y Estados Unidos…
P.– ¿Por qué cree que ha decidido actuar justo ahora?
R.– Hay un canciller alemán recién elegido, los franceses tienen elecciones, el primer ministro británico está metido en problemas por sus guateques, EEUU ha salido de Afganistán sin voluntad de lucha… Ha debido pensar que había una ventana de oportunidad por el momento de debilidad de Occidente, y se ha equivocado. Pero esto viene de atrás. Tiene que ver con la expansión de la OTAN hacia al este, que percibe como una amenaza directa.
P.– En su libro hace una detalladísima radiografía del contexto geopolítico en relación al conflicto entre Ucrania y Rusia prácticamente hasta el minuto previo a la invasión.
R.– A mí me preocupa no ya lo que pueda pasar con Georgia o Moldavia si Putin tiene éxito en Ucrania, sino lo que podría con Finlandia, que no es miembro de la OTAN pero sí de la Unión Europea. Los dictadores acaban rodeados de “yes men”, gente que les dice lo que quieren escuchar, y eso les induce a cometer errores. Pienso en Sadam Husein, que fue un caso que conocí muy de cerca. Se metió donde no tenía que meterse y le dieron por todos lados. Creo que Putin, como Sadam, perdió el norte.
P.– La ministra Ione Belarra declaró el fin de semana: «Hay que apostarlo todo por la diplomacia, por la paz». Su compañera en el Gobierno y en Unidas Podemos Irene Montero también se pronunció a favor de lo que llamó «diplomacia de precisión». ¿Qué margen para la diplomacia observa en este conflicto, del que se cumplen dos semanas y de cuya mesa de negociación entre rusos y ucranianos ni siquiera sale un acuerdo sobre los corredores humanitarios?
R.– La diplomacia se ha intentado hasta el último momento, y ahí están los esfuerzos de todos los líderes: Macron, Scholz, Borrell… Que no vengan con historias. ¿Diplomacia? No se puede ser imparcial entre quien ataca y quien es masacrado. Si ellas piensan que hay que estar en contra de la guerra, yo digo que sí, que eso es muy bonito, pero aquí estamos ante una agresión. No apoyar a los ucranianos es dejarles inermes frente a un matón.
P.– El teniente general en la reserva Gan Pampols, que fue director del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas, ha señalado que en España hemos vivido «en una especie de limbo estratégico» y «con una visión un poco naíf» de la paz.
R.– Estoy completamente de acuerdo. Recuerdo que en EEUU me decían no en concreto sobre España, sino de Europa: ustedes son como un herbívoro bonachón incapaz de dar una cornada, y no se dan cuenta de que tienen a una Rusia expansiva a un lado y a un Mediterráneo desestabilizado al sur. De acuerdo, tienen las sociedades de bienestar más desarrolladas del mundo, son ustedes un depósito de valores… pero no son capaces de defenderse. La prueba es que en la crisis de los Balcanes tuvieron que intervenir los americanos; y en la crisis de Libia también. Aunque sacaron pecho, ingleses y franceses fueron incapaces de hacer las cosas.
P.– ¿Entonces? R.– Europa corre el riesgo de sufrir el síndrome de Venecia. Era el lugar más rico de Europa en los siglos XIII y XIV, donde llegaban las especias desde Oriente. Hasta que Portugal dobló el cabo de Buena Esperanza y llegó a la India. Entonces los barcos con especias empezaron a llegar más deprisa y con mucho menos costes que cuando lo hacían a lomos de camello. En el mismo momento Colón descubre América. ¿Qué pasa? Que el centro de gravedad del mundo antiguo pasa del Mediterráneo al Atlántico y Venecia se queda fuera de juego. A Europa le puede pasar lo mismo en un momento en que el centro económico del mundo se va al Pacífico. O somos capaces de hablar con una sola voz y defender nuestros intereses con una política exterior común y una política de defensa mucho más integrada, o desa pareceremos del mundo.
P.– ¿Qué nivel de alerta tenían los asuntos relacionados con Rusia en su etapa en el CNI (2002-2004)?
R.– Sin violar el secreto que me impone la ley, puedo decir que los servicios de Inteligencia rusos siempre nos han dado trabajo.
Artículo en: https://www.elmundo.es/papel/historias/2022/03/09/6228ee0c21efa0014e8b45fb.html
DIPLOMACIA DE PRECISIÓN
Artículo de Alfonso Ussía publicado en El Debate el pasado día 8
Montero ha explicado la solución para poner fin a la guerra que, por otra parte, no es guerra sino invasión criminal: «La única forma real, efectiva y eficaz para parar los pies a Putin y de estar al lado del pueblo ucraniano, es defender y aplicar la diplomacia de precisión». Y se ha quedado tan ancha
El refugio de los tontos es el silencio. El silencio y la discreción. He conocido a tontos solemnes que han alcanzado altas responsabilidades públicas y privadas gracias a su contención en la palabra. El heredero del marqués de Setenil de las Bodegas, universalmente conocido por Bobby Setenil, era un tonto muy trabajador. Pero su padre le obligó a vivir de las rentas y le ingresaba un sueldo todos los meses a cambio de que no pusiera los pies en el negocio familiar. Lo decía con tristeza y sin malicia: «No vivo de las rentas por mi culpa. No soy un vago. Sucede que mi padre ha llegado a la conclusión de que soy completamente tonto». El marqués de Setenil de las Bodegas tenía más conchas que un galápago, y en un viaje en coche con su hijo Bobby, le puso a este en prueba: «¿Sabes Bobby, que este año el Jueves y el Viernes Santo caen en lunes y martes?». A Bobby le pareció bien que el Jueves y Viernes Santo cayeran en lunes y martes, y comentó con inocente candor: «Pues menudo lío se va a armar con las procesiones».
El marqués zanjó abruptamente el asunto. «Hay que ser tonto para creer que el Jueves y el Viernes Santo caen este año en lunes y martes. Bobby, no puedo desheredarte, pero sí prohibirte que pises la oficina de nuestra empresa familiar». Fue moderadamente feliz, siempre con dinerito en el bolsillo y muy reincidente en la única gracia que tenía. Cuando le presentaban a un desconocido, después del obligado «mucho gusto» o «encantado», le preguntaba: «¿Y a ti te gustan los toros?». Y si le respondían afirmativamente, decía: «Pues tienes el mismo gusto que las vacas». Y se tronchaba de risa. Pero fuera de este chiste, fue un tontísimo discreto y silencioso. Como no podía ir a trabajar, se especializó en representar a su padre en los entierros, y quedaba muy bien.
La síntesis es la que sigue. Putin ha ordenado que el Ejército ruso, uno de los más poderosos del mundo, invada Ucrania para incorporarla a Rusia. Centenares de muertos militares y civiles. Niños masacrados. Un millón de refugiados. Ciudades destruidas. Sangre, dolor y lágrimas de un pueblo heroico que resiste. El mundo, menos cuatro gatos, unido anímicamente con Ucrania pero remiso a defender a los ucranianos por miedo al asesino. Caen las bombas, disparan los carros de combate, y Ucrania arde. En España, la ultraizquierda podemita y los herederos de la ETA defienden a Putin, pero pretenden engañar. Y ahí surge la tonta. Pero no una tonta discreta y silenciosa como el hijo del marqués, sino una tonta deslenguada y vehemente, que saltó de ser cajera de la cadena Saturn a ministra por méritos de sumisión a un machista. Cuando la vehemencia se deja acompañar de la majadería más profunda, surgen ejemplares como el de marras. La ministra Belarra de Podemos ha acusado al PSOE de «Partido de la Guerra». Ella forma parte del Gobierno y no ha dimitido. Son muchos euros los que deja de percibir con su dimisión. Y su compañera de necedades, Irene Montero, ha explicado con su habitual vehemencia descerebrada la solución para poner fin a la guerra que, por otra parte, no es guerra sino invasión criminal: «La única forma real, efectiva y eficaz para parar los pies a Putin y de estar al lado del pueblo ucraniano, es defender y aplicar la diplomacia de precisión». Y se ha quedado tan ancha. He consultado con insignes diplomáticos, en activo y retirados, y a la pregunta «¿en qué consiste la diplomacia de precisión?», me han respondido «ni idea». Uno de ellos, más castizo, ha sido más rotundo: «Ni puta idea». Excepto en la memez, que todo lo preciso busque la precisión es plausible y recomendable.
Esta ministra imprecisa y fronteriza con el analfabetismo y la supina ignorancia, nada tiene de discreta y silenciosa. Es por ello, una tonta con balcones a la calle, una tonta en permanente exposición. Caen las bombas, caen los ucranianos y algunos rusos, caen machacados los civiles, niños y mujeres, y esta deshabitada de neuronas nos recomienda la diplomacia de precisión. Se trata de una botarate de imprecisión segura. Una cursi rebuscada que no dice nada porque si dijera lo que piensa tendría que refugiarse en su chalé millonario y dejar de derrochar 500 millones de euros en los chiringuitos de sus amigos.
En ese aspecto, es muy precisa.
Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20220308/diplomacia-precision.html
LOS DOS 8-M: DEL «NI PUTIN NI OTAN» AL «MONTERO DIMISIÓN»
Artículo de Rafael J. Álvarez publicado en El Mundo el pasado día 9
El feminismo se parte por la mitad en el primer Día de la Mujer de la historia con dos manifestaciones
«Estoy en esta manifestación porque es transincluyente. La identidad la da el género, no el sexo y aceptar eso no es borrar a las mujeres. Soy abolicionista pero no rechazo la regulación de la prostitución porque protege a la prostituta», dice Ronda, pegada a sus amigas Silvia y María.
«Estoy en esta manifestación porque no quiero compartir espacio con gente que permite que la violencia sexual sea una opción laboral. No me cuesta nada imaginar a un proxeneta o a un putero en una manifestación no abolicionista», dice Berta, unida a sus amigas Isa y Sandra.
Ronda está en la manifestación oficial del 8-M.
Berta está en la manifestación alternativa del 8-M.
El feminismo se partió en dos en este martes para la historia de la lucha por la igualdad en España, la primera vez que un 8-M son dos 8-M aunque, en el fondo, haya muchas más cosas que lo unen que las que lo separan.
Porque una incursión en ambas manifestaciones revela que muchas mujeres podrían haber estado en cualquiera de las dos, mascarillas moradas y gritos de toda la vida contra la violencia machista y el sistema patriarcal que desiguala las cosas.
Sin embargo, sí ha habido diferencias de hondura. Sobre todo, en asuntos tan centrales como la prostitución o la identidad de género. Solo había que mirar a los carteles o escuchar a los megáfonos.
Lucía lleva una pancarta que reza En España lo llamamos Montero dimisión y Marta grita Yolanda escucha, estamos en la lucha. Lucía está en la marcha no oficial del 8-M y Marta en la que secundan el Gobierno y muchos partidos políticos. Lucía pide la dimisión de una ministra que avala la ley trans o el debate sobre la legalización de la prostitución y Marta critica a otra que se ha desmarcado de la ‘línea Podemos’.
En la marcha oficial caminan Sonia y Juana con unos pañuelos morados y un cartel de Libertad e Igualdad. «Hay que legalizar la prostitución para que las mujeres estén más seguras y tengan derechos». Unos metros más allá, María Antonia Araque, responsable del Fórum Feminista de Madrid, sostiene una pancarta que pide la abolición de la prostitución y de los vientres de alquiler. «Es una reivindicación básica del feminismo. En el pasado, la Comisión del 8M (organizadora de la marcha oficial) ha llegado a arrinconarnos. Regular es proteger al proxeneta».
– Entonces, ¿por qué estáis en esta manifestación y no en la otra, que apuesta claramente por la abolición?
-Porque la estrategia de esa manifestación es equivocada. Creo que no hay que autoexcluirse de la manifestación masiva.
«Mi cuerpo no se vende»
En la marcha oficial se ven muchas pancartas contra la guerra. En la otra muchas menos. Hay por todo el recorrido entre Atocha y Colón miles de cartelitos con tinta: «Guerra No», «Ni Putin ni OTAN», «Stop Putin», «Paz justa»… En la ruta entre Gran Vía y la Plaza de España, la cartelería es feminismo sin rodeos: «Pagar por follar es pagar por violar», » Ser mujer no es un sentimiento», «No a la ley Trans: sexo no es género». «Mi cuerpo no se vende, mi vientre no se alquila»…
-Por qué pedís la dimisión de la ministra Montero?, preguntamos a Lucía.
-Porque está abandonando los cauces feministas y está haciendo políticas no feministas.
– ¿Por ejemplo?
-La Ley Trans. Eso borra la identidad de la mujer como sujeto, que es la base de la lucha feminista. Y que quede muy claro que no estamos en contra de las personas trans. La transexualidad es una cosa y la Ley Trans, otra.
Bea e Irene cantan y corean cerca de la plaza de Callao. Cuentan que han venido a la manifestación alternativa porque están en contra de la prostitución, del alquiler de vientres y de la pornografía. Pero admiten a un tuvieron dudas. «Hemos estado discutiendo por el grupo de whatsapp hasta las cinco de la tarde porque hay muchas cosas que tenemos en común. De hecho, una amigas se han ido a la oficial y otras nos hemos venido a esta. Todo esto puede hacer mucho daño al feminismo».
Casi en la Plaza de España, Susana saluda a Alicia, que ha estado en las dos manifestaciones aunque haya sido puramente casual. «Es que ha ido a acompañar a su madre que había quedado en la otra. Yo creo que el hecho de que muchas abolicionistas estén en la manifestación oficial revela precisamente lo perverso de esta fractura impulsada desde Podemos».
Artículo en: https://www.elmundo.es/espana/2022/03/08/6227c80efc6c83e3708b45a3.html
EL NEGOCIO DEL 8-M PARA EL MINISTERIO DE IRENE MONTERO
Editorial de El Debate publicado en su web el pasado día 7
Plantear la vida como una guerra de sexos que, en realidad, nadie siente ni libra, es un bochorno conceptual que deshumaniza la convivencia. Dos años después del 8M que preludió el estallido vírico que aún sufre España, convocado contra toda lógica por un Gobierno que era consciente de la alerta sanitaria pero antepuso una vez más sus intereses políticos, el Ministerio de Igualdad ha dado a conocer los emolumentos de sus principales directivos y cargos de confianza.
No se trata de una apuesta de Irene Montero por la transparencia, sino del cumplimiento de una obligación legal que le permite a los ciudadanos conocer el funcionamiento de la Administración y le impone a los políticos publicar formalmente sus declaraciones de bienes y de patrimonio para su consulta libre por cualquiera.
Desde esa premisa se ha podido conocer cómo Montero y sus colaboradores se reparten cerca de un millón de euros anuales en sueldos, una cifra escandalosa que le permite a la ministra pagar cantidades astronómicas a militantes de Podemos, amigas personales y en todo caso dirigentes sin especial formación que ni antes de sus nombramientos ni cuando éstos cesen tuvieron ni tendrán retribuciones que en algunos casos superan los 100.000 euros anuales.
La característica fundamental de todos ellos es la cercanía a Montero y el mimetismo con su sectarismo, sustentado en la aplicación de una perversa ideología de género que, con la excusa de la necesaria igualdad ya consagrada y protegida por la Constitución, empapa todos los discursos, leyes y campañas de un Ministerio absurdo, caro y casi peligroso.
La transformación de una causa noble en un negocio resulta evidente, y solo hay que ver la colección de colaboradoras de Montero para entender cómo se ha profesionalizado su torticero activismo para, a continuación, intentar convertir en norma lo que no son más que delirios infumables.
Plantear la vida como una guerra de sexos que, en realidad, nadie siente ni libra, es un bochorno conceptual que deshumaniza la convivencia y olvida que todos los hombres proceden de una mujer y todas las mujeres de un hombre y que, por ello, la inmensa mayoría defiende un progreso conjunto y una alianza colectiva por corregir los desajustes existentes y frenar los abusos de todo tipo protagonizados por una minoría.
Pero solo desde la caricatura deformada de esa realidad y su transformación en una especie de apocalipsis cotidiano puede justificarse la existencia de un Ministerio capaz de denunciar problemas inexistentes mientras desatiende e ignora el fundamental: España es el país con más paro femenino de Europa.
Utilizar los asesinatos machistas como la vara de medir de la situación de la mujer en España y, aún más, de la naturaleza congénita del hombre, es deleznable. Y a partir de ahí lanzar leyes desquiciadas como la del cambio de sexo o la de libertad sexual, contrarias a la misma esencia de la vida o usurpadoras de la más estricta intimidad; un dislate invasivo inaceptable.
Que además se lucren personalmente con ello e impulsen una industria de género de la que viven tantas asociaciones y colectivos en España, debería activar todas las alertas: ya es feo convertir la política en un negocio impúdico; pero hacerlo deformando así la convivencia y convirtiendo el abuso en norma es escandaloso.
Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/editoriales/20220307/negocio-8m-ministerio-irene-montero.html