“El juez Aguirre niega la amnistía a Puigdemont en la trama rusa y lo deja en manos del Supremo”, de Álvaro Olloqui; “Feijóo responde a la amenaza de Abascal y da una lección a muchos, incluido al Gobierno de Sánchez”, de Raúl Puente; “Vox defiende su pacto con Orban tras las críticas del PP: `No hay nada prorruso´”, de Juanma Lamet; y “Sánchez declara el estado de excepción contra la Justicia”, de Federico Jiménez Losantos

(“Marta Rovira de Arco”. Viñeta de Tomás Serrano en El Español el pasado día 10 )
EL JUEZ AGUIRRE NIEGA LA AMNISTÍA A PUIGDEMONT EN LA TRAMA RUSA Y LO DEJA EN MANOS DEL SUPREMO
Artículo de Álvaro Olloqui publicado en La Razón el pasado día 10
Rechaza aplicarle la Ley al expresident y el resto de los investigados en los supuestos contactos del Kremlin con el «procés». El juez Joaquín Aguirre ha rechazado aplicarle la Ley de Amnistía al expresident Carles Puigdemont y al resto de los doce supuestos implicados en la conocida como trama rusa del «procés» que investiga los contactos del Kremlin con el independentismo.
El magistrado del titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Barcelona considera que los delitos investigados de traición, malversación de caudales públicos y pertenencia a organización criminal no son amnistiables con la norma impulsada por el PSOE. Eleva así el asunto al Tribunal Supremo (TS) con la correspondiente exposición razonada para que se pronuncie en este sentido sobre el destino judicial del líder de Junts y de Francesc Dalmases al estar ambos aforados. El primero, como eurodiputado en el momento de su inclusión en la causa, y el otro por ser parlamentario autonómico catalán.
Deberá ser, ahora, el Supremo el que decida sobre si continúa su imputación por la presunta injerencia rusa y también sobre las medidas cautelares y procesales que aplica en un caso que implica graves lícitos penales, tal y como puso de manifiesto la instrucción.
Ayer García-Castellón archivase el «caso Tsunami» referente a delitos de terrorismo de ocho de los investigados, entre ellos la secretaria general de ERC, Marta Rovira, y esta mañana el Supremo decidiese dictar el sobreseimiento de la parte de esta causa que se refería a los aforados Puigdemont y Ruben Wangensberg.
Con ello, al prófugo de la Justicia solo le queda esta causa pendiente para poder volver a España libre de cargas penales por su papel en las distintas dimensiones que tomó el «procés» para poder ejercer de diputado del Parlament de Cataluña e, hipotéticamente, convertirse en el próximo president catalán si logra los apoyos para ser investido.
Figuran entre la docena del resto investigados en la trama rusa a los que el juez Aguirre no ve aplicable la amnistía los nombres del expresident de la Generalitat Artur Mas; el antiguo alto cargo de CiU Victor Terradellas; la exconsellera Elsa Artadi; la mano derecha de Puigdemont, Josep Lluís Allay, y hasta su propio abogado Gonzalo Boye. La lista la completan Jordi Sardà, Natalia Boronat, Zeus Borrell, Miquel Casals, Carles Porta y Aleksander Dmitrenko.
A todos ellos, en el auto, el magistrado instructor les señala como «inescindiblemente unidos con actuación presuntamente punible de Puigdemont». Esta organización de la que formarían parte todos los mencionados comenzó a operar, según el juez, en 2010 con la investidura de Artur Mas como president de la Generalitat con el objetivo claro de alcanzar el «apoyo y reconocimiento internacional ruso de un Estado catalán independiente».
Bajo las órdenes de Artur Mas y Carles Puigdemont, Terradellas como responsable de Relaciones Internacionales de la extinta CDC y Alay habrían sido los principales intermediarios de la presunta trama criminal en esta tarea de recabar apoyo del «más alto nivel del Gobierno ruso» para el proyecto secesionista y el futurible reconocimiento de una Cataluña como Estado independiente.
El papel de Terradellas y Alay fue, para el juez Aguirre, «intelectual y de planificación de las diferentes acciones dirigidas a conseguir» estos contactos en la cúpula gubernamental rusa.
En parte de la labor habría acompañado a Terradellas el exdiputado de Junts Damases para, paralelamente, intentar lograr «ayuda financiera de China» a través de la colaboración con «personas de origen ruso cercanas al Gobierno y/o que podrían tener vinculaciones exmilitares o miembros del servicio secreto ruso», tal y como da como constatado en el auto el juez Aguirre en base a las diligencias practicadas.
FEIJÓO RESPONDE A LA AMENAZA DE ABASCAL Y DA UNA LECCIÓN A MUCHOS, INCLUIDO AL GOBIERNO DE SÁNCHEZ
Artículo de Raúl Puente publicado en ESdiario el pasado día 9
El líder de Vox avisa que si pactan el reparto de ‘menas’ con el Gobierno romperán coaliciones con el PP. Sin embargo, el dirigente popular lo tiene claro y apela a la solidaridad, aunque denuncia que el diálogo con las Comunidades llega tarde.
En estos tiempos que corren en los que la política se ha convertido en una batalla sin cuartel entre partidos, ideologías opuestas, fango y ruido, Alberto Núñez Feijóo ha demostrado este lunes que hay cosas más importantes que se anteponen a los colores y partidismos. La crisis migratoria sacude toda España y en especial a las Islas Canarias, donde la situación es de extrema gravedad debido a la incesante llegada de cayucos. Se estima que hay más de 5.500 niños tutelados, lo que llevó al Ejecutivo canario -formado por Coalición Canaria y PP- a llegar a un acuerdo con el Gobierno central para imponer por ley un reparto obligatorio de los menores por todo el territorio.
Esta ley deberá ser aprobada en el Congreso y el papel del Partido Popular será clave, ya que los populares controlan gran parte del mapa autonómico de nuestro país. Para hablar de ello se reunirá el Gobierno con las Comunidades en una conferencia sectorial este miércoles. Ante la posibilidad de un posible pacto formal para que la ley salga adelante, Santiago Abascal ha estallado y ha lanzado un serio aviso a Feijóo: si aceptan el reparto de los llamados menas (menores extranjeros no acompañados) romperán las coaliciones en aquellas regiones donde gobiernan juntos.
No son precisamente pocas: Comunidad Valenciana, Murcia, Aragón, Extremadura y Castilla y León. Abascal amenaza dejar al PP gobiernos en minoría -con lo que eso supone- si sigue adelante con la norma. Pues bien, Alberto Núñez Feijóo ya tiene una respuesta, que da una lección a muchos y que podría poner en riesgo su poder autonómico. Y es que el líder del Partido Popular ha apelado a la solidaridad y confirma que las comunidades se harán cargo de los menores siempre y cuando tengan capacidad para hacerlo.
Por lo tanto, Feijóo antepone la solidaridad y ayudar al bien común en un momento de crisis a sus intereses políticos, ya que aceptar el reparto de menores podría llevarle a perder el control de estas regiones donde gobiernan en coalición con los de Abascal. Mala noticia estratégicamente hablando para el PSOE, ya que uno de los pilares de sus ataques al PP es que son lo mismo que la ultraderecha.
«La práctica que hemos tenido durante muchos años en España, y entiendo que sigue siendo, es ser solidario en la recepción de menores siempre que tengamos capacidad en las comunidades autónomas para recibirles, para tratarles y para cuidarles», han sido concretamente las palabras de Feijóo al ser preguntado sobre el tema. Algo que espera hagan también el resto de regiones en las que no mandan como en Cataluña o País Vasco.
Sin política migratoria y diálogo tardío
Eso sí, Feijóo tiene claro que, aunque no va a mirar para otro lado, todo esto tiene un culpable y es el Gobierno de Sánchez, al que acusa de carecer de política migratoria: «Lo que sí le digo es que el Gobierno de España ni tiene política migratoria ni soluciona sino que crea este tipo de problemas», ha expresado el máximo dirigente popular que también denuncia que el Ejecutivo central tiene abandonado el diálogo con las comunidades autónomas, lo que ha provocado que este problema concreto de la crisis migratoria no pare de crecer.
Y es que, tal y como ha lamentado Feijóo, es realmente vergonzoso que se vaya a producir un primer encuentro para ver «cómo se aborda el problema» después de «haberlo pedido durante mucho tiempo». Será este miércoles, en la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia que se celebrará en Tenerife entre Gobierno y CCAA para tratar el reparto de menores migrantes no acompañados en el que el Partido Popular parece que no pondrá oposición y dará su granito de arena para intentar solucionar el problema a pesar de que le pueda granjear muchos otros con Vox.
La respuesta de Abascal
La contestación por parte del líder de Vox no ha tardado y como era de esperar, se ha reafirmado en sus palabras, abriendo la puerta a una posible crisis entre Vox y PP en las diferentes Comunidades donde gobiernan.
VOX DEFIENDE SU PACTO CON ORBAN TRAS LAS CRÍTICAS DEL PP: «NO HAY NADA PRORRUSO»
Artículo de Juanma Lamet publicado en El Mundo el pasado día 8
Tertsch tacha de «vil, cobarde e hipócrita» a los ‘populares’ por afear su nueva alianza europea y se lanza a intentar robarle eurodiputados al PP Europeo. El PP celebra el ‘error prorruso’ de Vox: «No serán relevantes en Europa».
El PP ha metido el dedo en la llaga del acercamiento de Vox al «prorruso» Viktor Orban: «Siempre es buena noticia que tus adversarios se equivoquen. Vox no será un partido relevante en Europa. Nosotros sí». Y el partido de Santiago Abascal ha respondido acusando a Alberto Núñez Feijóo de ser socio del líder del Frente Popular francés, Jean-Luc Mélenchon. «Los partidos que os aliáis con esa extrema izquierda antisemita de Sánchez y Mélenchon os iréis por el sumidero de la historia», dijo este domingo el eurodiputado de Vox Hermann Tertsch.
Como avanzó este diario ayer, los populares critican con dureza que los seis eurodiputados de Vox se hayan cambiado del grupo de los Conservadores -donde el propio Tertsch ostentaba una vicepresidencia- al nuevo grupo de los Patriotas por Europa, liderado por el primer ministro húngaro y con afán de escorarse aún más que la italiana Giorgia Meloni, líder de los autodenominados conservadores. Vox rompió ese lazo con Meloni justo el día en el que Orban agasajaba a Vladimir Putin. En plena invasión de Ucrania.
El PP celebró el viraje de Abascal como una manera de desgastarse: «Vox se ha quitado la máscara. Está más cerca de Putin que de Von der Leyen». Pero Tertsch contestó en Twitter de manera enérgica: «Ni hay error, ni hay nada prorruso en la formación de un gran grupo de fuerzas nacionales que será pronto á única alternativa a la extrema izquierda islamista, antisemita».
«Vuestra alianza ya ratificada en Bruselas con la izquierda, con los verdes y con todos los enemigos de los valores que falsamente decís defender os condena a medio plazo a todos los que os quedéis en el PP, como ha condenado a la derrota, a la humillación y al desprecio general a Macron», dijo el eurodiputado de Vox, antes de conocer el resultado de la segunda vuelta de las elecciones legislativas de Francia.
Escalando aún más la crítica, Tertsch escribió que muchos europarlamentarios van a «huir del Partido Popular Europeo» para no verse afectados electoralmente, les dijo a los populares, «por vuestra vileza, vuestra hipocresía y vuestra cobardía de someteros al chantaje de socialistas y verdes y perseverar en toda la despreciable política de empobrecimiento, injerencia y burocracia totalitaria cuando los europeos han votado claramente en contra de vuestra política socialista».
«Quienes estáis en peligro de disolución en Bruselas sois vosotros, no Vox, no las fuerzas nacionales que no dejan de crecer», remató su texto el europarlamentario.
Diversos dirigentes del PP consultados por este diario coincidieron en señalar que este movimiento desnuda el antieuropeísmo de Vox, que se alía con los «prorrusos» con tal de hacer fuerza contra Ursula von der Leyen, en un momento en el que Meloni no ha cerrado la puerta a su reelección. «Es un despropósito. En España sólo apoyan a Putin los de Vox y los de Podemos», resumieron.
Tanto Génova como algunos de los principales barones que gobiernan con Vox van a aprovechar este giro de Abascal para «diferenciarse» y criticar las alianzas de Vox. «Aquellos que aún ven en Vox un partido tan sólo equivocado ahora verán que es un partido muy diferente del PP» y lo verán «más rápido» de lo previsto, añadieron las fuentes consultadas.
Eso sí, acotaron que estarán volcados en la lucha contra Sánchez y no contra Abascal: «Vamos a seguir haciendo oposición al PSOE. Nuestra prioridad no es desgastar a Vox, sino al Gobierno».
Artículo en: https://www.elmundo.es/espana/2024/07/07/668aeff7fdddff3b9c8b4596.html
SÁNCHEZ DECLARA EL ESTADO DE EXCEPCIÓN C ONTRA LA JUSTICIA
Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 7
El estado de excepción, vigente con uno u otro nombre en casi todos los regímenes políticos, supone la suspensión temporal de ciertas garantías legales en circunstancias excepcionales. Puede llegar a la suspensión total de la legalidad mientras no se resuelva una situación de guerra o caos. Y lo que diferencia a unos regímenes de otros es qué se define como guerra o caos. La Patriot Act y las leyes antiterroristas tras el 11-S son una forma de estado de excepción, como la Ley Rico contra la Mafia, pero el modelo es el bimilenario de Roma, en la que el Senado votaba a un dictador por dos años para acabar con un peligro mortal para la República.
En los últimos años del franquismo, viví los estados de excepción que el régimen declaró contra el terrorismo, las huelgas obreras y los disturbios estudiantiles, y lo fundamental es que daban a la policía política (la Brigada Político-Social) más días para el «hábil interrogatorio», a menudo tortura, de los detenidos. La apabullante presencia policial en calles y plazas recordaba su vigencia.
La toma policial de los juzgados y la traición de la decana al juez Peinado
La víspera de la declaración en los juzgados de la Plaza de Castilla de la imputada Begoña Gómez por tráfico de influencias y corrupción en los negocios, la decana de los jueces María Jesús del Barco, presidenta de la APM, asociación mayoritaria de los jueces, de tendencia conservadora, accedió al trato de favor pedido por la Moncloa para la señora de Sánchez: entrar al juzgado por el garaje con la excusa de que su seguridad corría peligro.
Desde que fue llamada a declarar, se habían vertido las calumnias más groseras contra el juez Peinado por parte del Gobierno del marido de la imputada y medios afines, así que conceder un privilegio que se negó a la infanta Cristina y a Rajoy, equivalía a aceptar que Peinado ponía en riesgo la seguridad y, de paso, los derechos de Gómez. Su abogado, su marido y los medios afines insistían en que «no sabía de qué se le acusaba». Y eso, tácitamente, lo refrendaba la decana, privando de la invocada tranquilidad al juez.
Pero a partir de esa rendición, porque no hay otra forma de llamarla, se produjeron otras formas de alarde de Poder por parte de Sánchez. Ya lo era lograr ese trato de favor, y lo siguió demostrando la mañana siguiente, la de la declaración, con una serie de alardes ilegales o insólitos, que, de paso, dejaron en ridículo a la decana y a Camacho, el abogado de Begoña.
El alarde del poder del viernes era innecesario tras el del jueves. Si ya tenía la entrada por el garaje, ¿para qué ordenó Sánchez tomar la Plaza de Castilla con 200 policías, 25 furgonetas, un helicóptero y varios drones? Y viceversa: ¿para qué concedió trato de favor la decana Del Barco a una persona sin cargo oficial, si su seguridad se iba a asegurar en la plaza? O sobró el garaje o sobró la toma policial de la Plaza que nunca pisó Begoña. Pero, en realidad, ninguno de esos dos alardes sobraba. Lo que se quería demostrar era quién tenía el Poder por encima de jueces y leyes. Y nada lo demostró mejor que someter a la Decana hasta otorgar un trato de favor que se despreció; para luego, tomar militarmente esa plaza que Begoña no pisó. Lo que crea más terror es un atentado que no discrimine entre las víctimas. La sensación de indefensión es mayor ante gestos de poder innecesarios.
Toda esa exhibición de poder para, al final, no declarar
Que la sumisión de la decana y la toma dictatorial de la plaza eran puro teatro lo demostró poco después Camacho, abogado de Begoña, que, alegando un detalle de procedimiento —que no les habían notificado los datos de ampliación de querella por parte de la acusación de Hazte Oír—, la proclamó indefensa, y negó en su nombre la declaración. Técnicamente, la excusa era real, aunque podían haber pedido ese documento al no recibirlo. Sin embargo, esperaron para reclamarlo a que el juez rechazara la petición previa del abogado: que en la sesión sólo se grabara la voz, no la imagen de Begoña. Otro trato de favor, que, en este caso, el juez se negó a aceptar.
Pero, si no iba a declarar, ¿para qué el número de entrar por el garaje y la toma manu militari de la plaza de Castilla? Y, si entraba por el garaje, ¿por qué echar, como echaron abruptamente, a los periodistas de la puerta de los juzgados, si no iba a pasar la presidenta, como la llama Patxi López? ¿Y por qué pidieron la identificación de los periodistas en plena calle, algo nunca visto, y sin duda ilegal? ¿Sólo para remachar su capacidad de abuso?
Lo más escandaloso, y prueba que el estado de excepción contra la Justicia va en serio, fue la actuación delictiva o delictuosa, de los ministros Marlaska y Bolaños acusando claramente de prevaricación al juez Peinado. Marlaska repitió la trola de que no hay nada de nada y que se trataba de una investigación prospectiva, cuando en realidad prospectiva era su calumnia contra el juez. Y le hizo eco Bolaños, ministro de Justicia, repitiendo que la pobre Begoña no sabe de qué se le acusa. Y si no sabe de qué se le acusa, ¿de qué se declara inocente? No se puede a la vez desconocer una acusación y desmentirla. ¡Claro que sabe de qué se le acusa! Pero se cree por encima de la Ley y entre ella y su marido, eso lo están demostrando sobradamente.
¿Prepara la derecha judicial los nombramientos consensuados?
Hay otro enigma: Sánchez declaró el viernes el estado de excepción contra la Justicia, pero el jueves ya lo había aceptado un poderoso sector de la judicatura, el de la APM que preside Del Barrio. ¿Por qué? Pues, tal vez, porque, ideologías aparte, ya se toman posiciones ante los nombramientos que, por mayoría de dos tercios, harán PP y PSOE. Y si una magistrada de Derecha le hace un favor a la Izquierda, ¿no la votarán ambas? El egoísmo, al menos, sería argumento más serio que la cobardía o la estupidez, aunque el efecto en la opinión pública es igualmente devastador. Pero estamos ante un proceso en que lo cercano cede ante lo urgente, que para la Izquierda es evitar la condena ante la opinión pública de Begoña, es decir, de Sánchez.
Pero, mientras dure la instrucción de este caso, la banda de Sánchez embarrará el terreno, deslegitimará al juez y buscará crear una impresión de tensión en las calles, como si el número de la policía de Marlaska fuera culpa de jueces malignos, medios corruptos y partidos ultrafascistas. Por eso, Camacho, ministro de Interior antes que defensor de socialistas poco amigos de la Ley, también intentó evitar la declaración posterior a la de Begoña del rector de la Complutense alegando indefensión. Como no había excusa técnica, se le negó, y cuando Goyache dijo que Begoña, a través de una empleada, lo citó en Moncloa para urdir su cátedra, lo que la convierte en casa de citas de negocios, Camacho montó un número payasesco, hasta que Peinado le instó a «dejar de hacer muecas» y de «coaccionar al testigo».
¿Se prepara la negativa final a declarar de Begoña?
¿Y hasta dónde y hasta cuándo durará este estado de excepción? En principio, hasta el final de la instrucción de este caso, momento en el que barrunto que Begoña se acogerá a su derecho a no declarar y dejará que los mastines de su marido, incluidos sus ministros y medios, muerdan al juez. ¿Y después? Hay ya tantos casos en marcha, algunos, como el de Goyeche, escandalosamente contrarios a la Ley, que forzosamente Sánchez ampliará ilimitadamente el acoso a la Justicia, la politización de la calle y los alardes policiales y mediáticos contra los jueces y medios que le lleven la contraria. ¿Terminará alguna vez? No. Salvo que Begoña lo imponga. Y de alguien que usa la Moncloa como oficina de negocios no esperemos moderación. Estos tíos, estas tías, estos matones, estos corruptos, para continuar a salvo de la Ley, se llevan por delante la Nación, el Estado y lo que sea menester.