Cajón de Sastre

Rufino Soriano Tena

De la cepa mutante de un ´duo´ viral.

(o “El retrovirus paracetapédicus presidencialis”).

Aunque mi excelsa señoría desconoce todavía cuál haya sido el beneficio, no de la duda, sino de la venta o, mejor dicho, de la compra de los 37 millones de dosis de vacuna contra la gripe A… ¡Ojo!, es que puede haber habido beneficio tanto en la venta como en la compra o como en entrambas cosas – que podría ser este caso-, pero a uno no le gusta elucubrar. Se limita a repetir, como ya dijera o dijese en la chirigota de antier (confírmenlo “pinchando” en “Nuestro negocio con las vacunas”) que quizá fuera o fuese justo, equitativo y saludable que se nos informara o informase a los paganos acerca de cómo va este “business” de nuestras señorías, los contribuyentes.

Soslayando, sin embargo, por el momento la parte crematística, que al fin y a la postre es meramente coyuntural y tal, este autor siente más, en la jornada hodierna, la inquietud científica por adentrarse preferentemente en la naturaleza propia de los virus que en la cuantía porcentual del tocomocho mercantil. Lean y, al final, aplaudan. ¡Gracias!

Habida cuenta que los virus más jodidos (es un decir) del mundo patogenético suelen ser mutantes, hay que andarse con pies de plomo, cosa por otra parte nada difícil para las personas de la edad de vuesarcedes y aun de la mía propia, porque, como es sabido, a partir de los 60 tacos (de “almeneque” o “candelario”) casi todos tenemos “plata en los cabellos, oro en la dentadura, piedras en los riñones, azúcar en la sangre, hierro en las articulaciones, una fuente inagotable de gas natural (ventus corruptus) y plomo en los pies”. Por ende, lo de andarse con los pies de plomo (recuerden, símbolo Pb, que por algo es uno alquimista), para nosotros es cosa baladí, dada la riqueza natural que poseemos y que sucintamente hemos enumerado.

Dichas todas las necedades precedentes, el virus de la gripe del cerdo (y, por supuesto, de la cerda), luego llamado virus A y posteriormente virus «parazetapedicus», así como el virus de la gripe aviar, antes denominada del pollo (y, por supuesto, de la…., bueno, de su pareja) es un «duo viral» cuya cepa muta brutalmente, constituyendo –como no podía ser menosun peligro por delante para el personal gubernamental y por detrás, para el personal de la oposición, ambos inclusive, si a mano viene y aunque esté feo decirlo, porque el que calla, otorga… Y efectivamente, “otor ga”llo nos cantara o cantase si la ubicación de los cementerios nucleares se decidiera o decidiese por consenso y no a lo demente, por no decir a lo loco, ya que existe una demanda social generalizada de coge pan y moja, que es todo un clamor. ¿O no?

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Autor

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

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