(o “¿´Versus´ es ´hacia´ o ´contra´?”).
Andaba mi señoría a la caza y captura de un posible título o frontispicio para una chirigota o cuchufleta de éstas y le vino a la cabeza lo de “versus”, mas por la anfibología, ambigüedad, doble sentido, equívoco, confusión o dilogía del palabro, se retrotrajo en su uso al comprobar que no aparece en el DRAE, pese al amplio y documentado tratamiento que en su día le diera nuestro admirado maestro don Fernando Lázaro Carreter. Y lo hizo con tan elegante sentido del humor que mi señoría no pudo sustraerse a difundir parte de las reflexiones de tan experto lingüista, y ya colgó, que recuerde en este momento, al menos una de estas presuntas parletas jocosas, llamándola, con frase del propio don Fernando, “Versus más me rasco, más me pica”. Léanla, si gustan. Y habría que añadir que uno tiene la sensación de que en alguna otra chacota de éstas se ha utilizado y aun comentado el palabro citado «ut supra», pero en este momento la memoria se niega a venir en auxilio de este decrépito anciano, razón por la que no se le ofrece a vuesarcedes el enlace o link correspondiente, para que con un mero pinchazo indoloro pudieran o pudiesen ampliar su deleite y sonrisa consiguiente. Si en otra ocasión ha lugar y de veras existe el presunto cuerpo del delito que ahora se le niega a la frágil y senil memoria de mi señoría, y viniera o viniese a cuento, se les procurará el enlace o link adecuado, y allá vuesarcedes si les place efectuar su presunta lectura y celebrarla con risas, sonrisas, jolgorio u otra manifestación festiva que ocurrírseles pueda.
Y ya les contará uno, en su día, para qué columna festiva, codornicesca y así, por no decir superfragilisticaespialidosa, que es palabra “longa”; ya les contará uno qué columna de éstas habrá de presidir.
De momento y para concluir con un lenguaje asequible a las sencillas mentes de vuesarcedes, miren qué ripios más excelentes se le acaban de ocurrir a este gran poeta, famoso donde los haya, a la vista de una foto referida al intento del acuerdo de las fuerzas sociales que se está retomando ahora. Vamos a ver qué pasa. De cualquier forma, si uno fuera o fuese amigo más o menos íntimo del todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez (aunque no es el caso, porque mi señoría no ha el gusto de conocerle personalmente y menos de gozar de su amistad); si fuera o fuese amigo y le tuteara o tutease, diríale: “¿Ganar tú las elecciones / sin darle a los sindicatos / unas pingües subvenciones…? / Ni que fueras un novato”.
Y le diría bien. ¿O no?
8-02-2010.
