(o “Las cuentas claras y el chocolate espeso”).
“La comisión europea ha propuesto a los ministros de Economía y Finanzas de la UE, reunidos ayer en Madrid, la puesta en marcha de un mecanismo para examinar los proyectos de presupuestos generales de los países, antes de ser aprobados por los respectivos Parlamentos para evitar en el futuro nuevos casos de cuentas públicas ficticias, como el de Grecia”.
Pues… a ver si es verdad, porque eso de mentir en un documento tan serio como es el Presupuesto General del Estado de un país, hace feo.
Mi docta señoría acaba de insertar un Comentario, en Libertad digital, a una noticia titulada “Salgado se prepara: España será el primer país que examinará el Eurogrupo”, en el que, escondido bajo un determinado seudónimo, he escrito al respecto (porque además, esta buena moza convocó una rueda de prensa en que no admitía que se le hicieran o hiciesen preguntas): “¿Así es que esta ´miembra´ del Gobierno de España, cuyo Presidente sigue siendo todavía, y no sabemos hasta cuándo, el señor Rodríguez; esta ´miembra´, digo, osa comparecer ante los “mass media” y no admite preguntas? O sea: quiere vendernos un cuchillo sin hoja, que no tiene mango, ¿no es éso? Y la prensa, ¿qué? Ah, ¿que no cogieron el portante y se largaron? Le digo a usted, agente de movilidad urbana…
¿Acaso piensa esta dama que cuando el Eurogrupo analice con detalle las cuentas públicas de esta nación discutida y discutible, no le van a hacer preguntas?”.
Un presupuesto, distinguida dama, y su señoría lo sabe mejor que mi señoría, es un documento contable en el que se predice, cuantificándolo, el acontecer económico de un ente, en este caso nuestro país. Y en ese documento se enumeran los distintos conceptos por los que se espera que, en las arcas del Estado, entre una determinada cantidad de pasta, y que por otros conceptos salgan unos determinados fondos. Si se cumple el axioma popular clásico de que “de esta vida sacarás lo que metas, nada más”, el presupuesto está equilibrado y no hay ni déficit ni superávit. Si, por el contrario, se saca más de lo que se mete, malo. Déficit ´habemus´. Y en nuestro caso, tan lo ´habemus´ que, como el que no quiere la cosa, a finales del 2009 dizque andábamos en el 11,4 % del PIB. Y además, dizque la UE no quiere que ni sus miembros o países, ni sus ´miembras´ o naciones se pasen del 3%. Y llegado a este “point”, mi señoría, con permiso de vuesarcedes, va a permitirse citar lo que don Pedro Muñoz Seca dice, a propósito del “juego de las siete y media”, en “La venganza de don Mendo”: que “el no llegar da dolor, / pues indica que mal tasas,/ pero ay de ti si te pasas, / si te pasas es peor”.
Al parecer, el señor Rodríguez, citado ´ut supra´, ha prometido que, para el año 2013, ese 11,4 % bajará al 3. Mi señoría no se lo cree ni harto de copas, pero ¿quién es mi señoría? Un menerre, un don nadie. Así es que hacen bien vuesarcedes diciéndome aquello de “calla, que tu silencio es descanso para los demás”. ¿O no?
17-04-2010.
