(o “¿Tanto incumplió la señora o señorita Aído?”).
´Me cachis´ en la mar… Pero, ¿el Tribunal de Cuentas –TC– puede encontrar tantos defectos en la gestión de un departamento ministerial como los que encontrado ha el citado Tribunal, en el que fuera o fuese el ministerio de doña Bibiana? Si es que en mi periódico de cabecera, ABC, edición de Madrid, mi señoría encontró, el jueves último, en la página 26, el relato de una retahíla de irregularidades, que asombrado le tienen a uno. Sobre todo, en la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, ahora integrada en el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Dizque el TC ha detectado muchas “deficiencias” en los contratos del organismo en cuestión, durante los años 2008 y 2009, ambos inclusive, siendo la ministra doña Bibiana Aído, es decir, la de siempre, pues que ningún otro ministro hubo en el susodicho departamento ministerial y tal y tal, y siendo don Miguel Lorente el titular de la Delegación. Hanse dado, según el TC, “adjudicaciones directas no justificadas, exceso de contratos menores (posibles fraccionamientos) para disminuir la cuantía de los mismos, incidencias en las subvenciones y los convenios de colaboración y paradójicamente desequilibrio en su personal masculino y femenino, a favor de las mujeres (se llegó a un porcentaje del 95 % frente al cinco por ciento de hombres” (sic dicitur in ABC). Qué cosas, ¿verdad? O sea, un ministerio de Igualdad -ya extinto- que desigualaba. Cosas veredes…
´Tampoco´, según la prensa, no se hacían las cosas con calma, porque dice: “siempre con prisas. El TC destaca una utilización reiterada de la tramitación de urgencia que no estaba debidamente justificada en los años 2008 y 2009”.
No se hacía la correspondiente y legal publicidad. En este ´tampoco´, dábase -por lo leído- o, dicho sea de mejor manera, no dábase, o sea, precindíase del “conjunto de medios que se emplean para divulgar o extender la noticia de las cosas o de los hechos”. >¿Hacíanse, pues, de tapadillo? “En 2008 se señalan tres expedientes tramitados sin publicidad para premios a guiones cinematográficos en los que la cuantía superaba el máximo permitido”.
´Tampoco´ abundaban los contratos “mayores”. ´El noventa por ciento de los contratos adjudicados son menores, lo que indicaría “un posible fraccionamiento con el fin de disminuir la cuantía de los mismos y eludir así el procedimiento correspondiente”´(las últimas comillas indican lo que el TC dixit, cree mi señoría).
Y, como queda dicho ´ut supra´ no se cumplía el monogámico principio , que lo es así mismo de igualdad, de ´por cada hombre una mujer´. ´Tampoco´, óiganlo y admírense vuesarcedes: ´De los 19 funcionarios en la Delegación contra la Violencia de Género, el 95 % eran mujeres y sólo el 5 % hombres´. Esto atufa a poligamia, mas no “in strictu sensu”, of curse.
Por todos los ´tampoco´ que anteceden y muchos más que ´presuntamente´ desconoce mi señoría, ésta, o sea, mi señoría, es decir, el mismísimo autor de la excelente chirigota que tienen delante de sus narices, con perdón, solicita que se le concedan a la que fuera o fuese titular del tantas veces mencionado Ministerio de Igualdad, señora o señorita Bibiana Aído, los honores o deméritos (todo virtual, claro) que le correspondan, a tenor de otra chirigota o cuchufleta, de no menos calidad literaria que ésta, que vuesarcedes deben recordar (o leer por primera vez), ´pinchando´ (indoloro pinchazo, en verdad), ´here´: “Cuando un
Jefe hace las cosas mal”.. ¿Ya? Sin duda, se podrá absolver a la ´presunta´ rea o acusada… ¿O no?
12-02-2011.
