(o “Me ofrezco como ´negro´, a buen precio”).
Entre las virtudes o defectos de mi señoría, ocupa un lugar preferente lo de ser pertinaz, o sea, ser “obstinado, terco o muy tenaz en su dictamen o resolución”, como bien dice, o bendice, el DRAE. Y soylo, es decir, soy pertinaz como la lluvia en Galicia, los EREs en Andalucía, algunos políticos en no decir la verdad, otros (y a veces, los mismos) en cometer cohechos ora activos, ora pasivos y aun perifrásticos, si a mano viene, ambos inclusive y aunque está mal el decirlo.
Y ¿por qué endilgado les he el prefacio precedente, que es, a su vez, procedente? Cuéntoselo a renglón seguido.
Zapeaba uno, antier, por Internet, y vino a darse de bruces con un excelente trabajo –poético, por supuesto- de fray Josepho, en Libertad digital, en su sección de Opinión, titulado “Siete años”, cuyo comienzo era:
“Hicieron saltar los trenes… / ¿Quiénes? / A unos moros detuvieron…/ ¿Fueron?/ Y todo es un paripé…/ ¿Por qué? / …”. Y continuaba o proseguía. Si vuesarcedes quieren, o desean, conocer el trabajo íntegro en cuestión, váyanse a periodistadigital.com , pinchen en Hemeroteca, y ya en ésta, en el 14 de marzo , es decir, ante diem primum idus, y busquen allí el excelente trabajo al que aludido se ha.
Y bien, mi señoría, al leer unos ripios de tan alta calidad literaria sintió la necesidad de manifestar paladinamente que para ripios de calidad, los que uno escribe. Y me fui al lugar do ubicarse deben los Comentarios y endílguele, o quise endilgarle el mío, tan épico o más que su trabajo, para darle opción a perfeccionar su arte de buen rimar con el de mi señoría que, como verán, tampoco es manco. Tolle et lege, que decía el clásico:
Yo a fray Josepho le digo / que sus ripios serán buenos / pero que estará conmigo / que los míos son más amenos.
Y si no, que lea y compare / los que pariera anteayer. / Me salieron de software, / de ´colgar´ en Internet.
“¡A ver, señor Zapatero…! / Si ya no le quiere España / y yo tampoco le quiero, / no nos dé más la castaña.
¿Por qué no coge el portante / y se larga de una vez ,/ que su dichoso talante / ya nos empieza a jo…robar”.
¿Qué piensa su señoría, / frailuco asaz descarado? / ¿No nota mi “mejoría” / y que ´you´ está abochornado?
Mas no padezca, buen hombre, / que usted ya famoso es / y de conocido nombre, / mientras que uno es un novel.
De todas formas, me ofrezco / a trabajar para usted / de “negro” y le agradezco / que me dé algo de parné.
Porque está tan mal la vida, / que ni puede comer uno / por la crisis consabida. / ¡Perdone si le importuno!. (Fin de la oda).
Mas aconteció que al ´pinchar´ en Enviar, blanqueóseme la pantalla, y no se publicó esa sarta de deliciosos versos que mi señoría alumbrado había. Repetí la faena, y… «what if you want rice, Catharine!» Por tanto, a la tercera, pregunté en otro ´presunto´ Comentario que por qué no me hacían ni caso. Y volvieron a no hacérmelo, quedándome sin saber a qué se debía ese también ´presunto´ desprecio, cuando la intención de mi señoría era de lo más loable. En estos casos, tal vez proceda presentar una querella, como dicen los partidos políticos. ¿O no?
16-03-2011.
