(o “¿No hay pan para tanto chorizo?”).
Bajo el epígrafe o frontispicio de “Barreda se gastó casi 400.000 euros en un coche oficial que apenas utilizó”, aparecido hoy en Libertad digital se viene a decir que el susodicho señor y político de pro no sólo se gasta (o sea, que nos gastamos los contribuyentes imbéciles) una pasta gansa en coches (tenía 22, al parecer) sino que para mayor inri a alguno de ellos… Esperen vuesarcedes, que “corto” y “pego” . Conste que mi señoría no cita al autor de la información porque no se especifica en el original, pero he aquí, a renglón seguido, la perla de la noticia, entrecomillada y todo, como debe ser:
“ El automóvil es un Audi A-8 equipado con todo lo necesario para garantizar la seguridad del presidente, y fue adquirido en enero de 2007. El vehículo cuenta con el fuselaje blindado a inhibidores y ruedas especiales, y está perfectamente preparado para eventuales situaciones de peligro. Este coche fue adquirido mediante un contrato negociado y sin publicidad. El vehículo figura en el inventario de la Consejería de Economía y Hacienda, aunque era para el Presidente.
Desde su adquisición, su contador se detuvo en el kilómetro 53.000, una cifra muy baja si se tiene en cuenta que Castilla-La Mancha es una de las comunidades más extensas. Según informa ABC, el coche se encuentra desde hace tiempo aparcado y sin uso en un almacén.
En otro depósito se halla también el segundo coche más caro de los adscritos a la Presidencia castellano-manchega: un Audi A-8 L 4.2. El automóvil fue comprado en agosto de 2006 y costó 83.184 euros, más 13.308 en extras. Este vehículo se utilizó un poco más, y su contador registra 212.000 kilómetros.
Además, junto a los dos vehículos anteriores, en el inventario de Presidencia y de uso exclusivo de Barreda figuran otros cinco vehículos: un Audi A-6 de 2008 que ahora tiene 142.000 kilómetros; otro A-6 comprado al mismo tiempo y con 12.000 kilómetros –perteneciente al Instituto de la Juventud-, y un Peugeot 607 de 2007 con 116.000 kilómetros. Cada A-6 costó 44.482 euros, y el Peugeot valió 31.457.
La relación de vehículos oficiales es más extensa, hasta llegar a 22 coches oficiales de la anterior Presidencia socialista. El importe de todos estos vehículos se eleva a 995.556 euros”. (Se acabó la cita).
Leído lo cual, va uno, o sea, yo, bajo el seudónimo de SORT 7643, y hago un Comentario en el que, en lugar de ocuparme de los coches, pregunto por otra liberalidad (con pasta ajena, claro) de la Junta o de quien la hiciera o hiciese. A continuación y entrecomillado también:
“La Gaceta publicó que la Junta, presidida por el señor Barreda, se gastó, en el 2008, 20 millones de euros en alquilar por 3 años, 28.500 ordenadores portátiles que distribuyó entre los alumnos correspondientes. La diputada del PP, señora Crespo, llegó a pedir la dimisión de la Consejera de Educación, señora María Ángeles García, por aquella operación.
Ahora se acaba de cumplir el plazo de alquiler. ¿Se han devuelto los portátiles?”(Fin de la cita).
No cree mi señoría que nadie dé respuesta a su interrogante, pero lo que sí sería bueno es que vuesarcedes ´pincharan´ en “¿Los ordenadores se alquilan o se compran?”, y leyeran una chirigota que se escribió, en el mes de marzo último, por el rifirrafe que hubo en el Parlamento Autonómico de Castilla-La Mancha con motivo de los portátiles en cuestión.
Y luego, si gustan, hablamos del bacalao, que hay mucho que hablar de él. ¿O no?
18-07-2011.
