(o “¿Indicios de estupidez humana?”).
Afortunadamente, como contrapunto al barullo que lleva consigo la dimisión de Camps como “naranjari” del País Valenciá, por el problema ´trájico´(o sea, de los trajes que le donaron con presunta mala leche, para luego acusarle de haber cometido cohecho pasivo), la prensa hodierna nos ofrece no pocos problemas de mayor calado, como, por ejemplo, el que se refiere a la pugna (disputa, diría mejor mi señoría) entre los partidarios y los adversarios del uso de corbata por parte de los parlamentarios. “¿Sin corbata al Parlamento? / Pues vaya un parlamentario… / Tienes menos fundamento / del que tendría un becario”. Así dice la copla, aunque vuesarcedes no lo crean. “Y diciéndolo la copla, / a ver quién es el valiente / que va y coge con manopla / el frasco del detergente”. Todo esto da una idea muy clara de la envergadura del asunto. Nada más y nada menos que el todavía Presidente de las Cortes, dominus o señor Bono, se ha mostrado públicamente partidario de que los diputados, cuando accedan a la sede parlamentaria, porten una “tira de seda o de otra materia adecuada que se anude o enlace alrededor del cuello, dejando caer los extremos “ (DRAE dixit). Pero he ahí que ha surgido un enemigo del uso o utilización de la “tira de seda” en cuestión y siendo nada menos que el ministro de Industria, Turismo y Comercio, señor Sebastián, don Miguel (¡usted no sabe con quién está hablando…”) ha manifestado “urbi et orbi” (¡hala!): “Yo creo que cumplo con lo que tengo que cumplir y voy a seguir, digan lo que digan el señor Bono y el emperador del Japón”. ¿Ambos inclusive? Sin duda, la alusión a este mandamás foráneo ha otorgado una peligrosa dimensión internacional a la disputa de la que se viene ocupando mi señoría. Así las cosas, ¿creen vuesarcedes que dirá algo dominus o el señor Aquihito, siendo como es el centésimo vigésimo quinto Emperador del Japón? Sí, los incultos dicen el 125 y se quedan tan tranquilos, pero aquí, los adjetivos ordinales son los ordinales. Que ya tenemos muchos otros males…
Otro tema de hondo calado, dentro de la misma cuestión ´corbatil´ de que se trata, es el hecho de si la corbata puede ser o no, de las de pajarita o lazo, que son las que se anudan por delante, en forma de lazo, claro, como las que suele usar el diplomático español don Chencho Arias, Embajador que fue en la ONU o UNO, que de entrambas formas o maneras decirse suele. Jubilose ya, en efecto, don Chencho. Quizá no esté demás advertir que el origen, causa o etiología de que el ministro de Industria, Turismo y Comercio, don Miguel Sebastián sea tan proclive al ´descorbate´ es, ni más ni menos que un ahorro energético. Es decir, él piensa (y siempre es bueno que los ministros piensen) que, en verano, llevando discretamente desabrochada la parte superior de la camisa o similar, algo de fresco les entrará a quienes opten por tal atuendo. Si van “sin corbata”, por la rendijas, a guisa de respiraderos y, por ende (bueno, uno no sabe si él dirá “por ende”, pero eso es lo de menos) no será necesario elevar la tarea refrigerante del acondicionador de aire, con lo que, manteniéndolo en stand by, se minorará el consumo energético por mor de un descenso de producción de frigorías que es lo que se pretendía a porfía. ¡Olé, mi tía!
Utilízase también en español , por qué no mencionarlo, el dicho vulgar de “ponérselos de corbata”, refiriéndose a un hipotético traslado o trasplante de los atributos masculinos desde la zona inguinal, entrepierna o parte interior de los muslos del varón, do naturalmente se sitúan, hasta la zona de las amígdalas o gutural, como si los atributos citados fueran o fuesen una corbata de las de lazo o pajarita, de las que usar suele, como dicho se ha ´ut supra´, el jubilado Embajador dominus o señor Arias.
Y esto es el acontecer más importante que mi ´acarajotada´ señoría detectado ha en lo que va de mes, aunque dizque además hay una elevada prima de riesgo; cinco millones de personas que no trabajan (no se debe decir que están en “paro”, ¡lagarto!, ¡lagarto!); profunda corrupción castellanomancheguesca; idem o más, andaluza; no se sabe si extremeña; como dizque también habido ha un vertiginoso incremento patrimonial del Presidente del Congreso de los Diputados, que no de las Cortes, pues sabido es que nuestro sistema es bicameral, y la cosa no está mal. Todo lo que enumerado ha mi señoría en este último párrafo es, en primer lugar, ´presunto´, y en segundo término, una problemática de bajo calibre.
Lo de las corbatas, eso sí que es serio, Eleuterio. ¿O no?
22-07-2011.
