(o “Movimientos sindicales para prevenir ´sus´ males”)
En esta ocasión, en lugar de proporcionarle a vuesarcedes el link o enlace para que ¨pinchen¨ y lean la chirigota que mi señoría ´colgó´ el día 20 de septiembre del 2010 (hace, pues, un año y un día); en vez darles el enlace, se la voy a transcribir a continuación, con lo que les libero de ese arduo trabajo y se asegura uno de que ya, si no la leen, es porque no les da la gana.
En efecto, la chirigota o cuchufleta de marras, que tenía como título “De cara a la huelga del 29-S” (todo lo demás es lo entrecomillado que se ofrece después), pone de manifiesto lo listo y profético que es mi señoría o lo consuetudinarias y repetitivas que son las centrales sindicales, porque sustituyendo “el crucero” por “unas vacaciones en Madeira”, los ´milloncejos´ del año pasado por los de éste, y que en lugar de huelga general, en esta ocasión puede ser una huelga específica en la enseñanza o donde sea , pero siempre en definitiva contra el PP; con esos cambios, casi todo lo demás está vigente. Es decir, o uno prevé estupendamente el futuro o los sindicatos y el Gobierno se repiten como los ajos. Vean si no:
“ (o “Administrador que administra y enfermo que se enjuaga, ¿algo tragan?”).
Dada la condición de mi señoría de ´acarajotado senil´, lo que escriba tanto en ésta como en otras chirigotas o cuchufletas pueden ser chorradas, pero es que uno disfruta tanto dándole al teclado… Ahora, por ejemplo, está muy de moda hablar de los sindicatos. ¿Por qué no va uno a dar su cuarto a espadas al ´respetive´? Sobre todo cuando se difunde la noticia de que al Secretario General de una de las dos Centrales mayoritarias, le concedieron en su día un piso de protección oficial, de esos que se construyen para la gente que gana “menos de”, siendo así que él devenga “mucho más de”; pero no para ahí la cosa: también se descubre que el mismo personaje se va a un Crucero, por el Ártico, con su mujer, cuyo coste al parecer era de unos 2.500 €/persona, o sea, que la parejita ha debido desembolsar unos 5.000 €, lo que, dicho en pesetas, para que vuesarcedes se enteren, son 831.930; después de conocer esto, le sorprende a uno la noticia de ABC, jueves, 16 -9-2010, en portada, que va y dice: “El Gobierno inyecta 500 millones extra a los sindicatos para cursos”, inyección que, en pesetas, es de 83.193.000.000 (en letras, ochenta y tres millardos ciento noventa y tres millones de pelas).
Hasta aquí, la presunta información de unos cuantos hechos, a propósito de los cuales lo primero que hay que demostrar es su autenticidad. ¿Es cierto eso de que el Secretario General de CC. OO. adquirió en su día un piso, y hay quien dice que dos, de protección oficial, siendo así que este señor tenía unos ingresos superiores al máximo que se le permitía tener a los ciudadanos en general para poder asignarle este tipo de viviendas?
Por otra parte, que el mismo señor, acompañado de su señora, ambos inclusive, haya participado en un Crucero como el arriba citado, es algo que, aunque sea cierto, si el susodicho prócer sindical lo ha pagado de su dinero, no cree uno que a nadie le importe en qué se gasta un ciudadano cualquiera su pasta, porque cada quien hace con sus propios recursos lo que le da la real gana. Como si quiere gastárselos en contribuir económicamente al buen funcionamiento de la Alianza de Civilizaciones, a ayudar a esta ONG, a ´esotra´ OSG, o a ambas inclusive. Distinto sería que la pareja en cuestión hubiera o hubiese disfrutado de la realización del tal Crucero, tratándose de una invitación, ya que entonces habría que averiguar a cambio de qué venía ese presente, pues acontecer podría que fuera o fuese obligado entrar en el ´proceloso mar de los cohechos´, averiguando –con pruebas, claro- si se trataba de cohecho activo, pasivo o perifrástico…, habida cuenta aquello de que «la mujer del César no basta que sea honesta sino que, además, ha de parecerlo».
Finalmente, en cuanto a la «inyección subcutánea” –dada su ´insignificante cuantía´– de los ochenta y tres millardos ciento noventa y tres millones de pesetas para cursos de formación, no sabe uno si merece la pena tampoco meterse en averiguaciones. Teniendo tan probado lo bien que suelen administrar las centrales sindicales mayoritarias estos fondos dedicados a los cursos de formación, aunque hayan de retener un “algo” por administrarlos, tampoco se sabe si hay razones para meterse en más averiguaciones (¡vaya pareado…!). Es cierto que hay gente mal pensada que cree aquello de “administrador que administra y enfermo que se enjuaga, algo tragan” , pero esas son especulaciones de malévolos y envidiosos que nunca faltan. Aparte de que mi señoría piensa (sí, a veces) que el Tribunal de Cuentas del Estado o el organismo que corresponda, si no es ahora será pasados tres o cuatro años o los que sean, acabará comprobando la idoneidad administrativa de las centrales en cuestión. ¡Qué duda cabe! ¿O no?«.
Esto de «copiar» y «pegar» es de lo más cómodo. ¿O no?
22-09-2011.
