(o “La guerra de los videos”).
Las TIC o técnicas de información y comunicación lo invaden todo. Y, por supuesto, han invadido la campaña de propaganda electoral para las elecciones del 20-N. Y los socialistas, en el afán de que su candidato a la Presidencia del Gobierno triunfe, que es lo más probable, porque las encuestas dicen lo que dicen, sin embargo ellos han hecho un video, que ha gustado tanto al país, que todos los ciudadanos estamos conmovidos ante tanta perspicacia y clarividencia como la que han puesto en juego los susodichos socialistas. ¡Qué tíos…!
Por algo “los colegios privados exigen la retirada de un video ´poco ético´ del ´niño doberman´” que dice la prensa, en concreto ABC, periódico éste que, como todo el mundo sabe, no es sospechoso de defender a la derecha. Y, por tanto, mi señoría interpreta que esa exigencia es como de broma, por no decir de algazara, diversión, chanza, burla, guasa, bromazo, burlería o vaya, o sea, como queriendo dar una vaya a sus lectores… ¡Vaya con el ABC, hombre…!
Claro, es que como el señor Rubalcaba, don Alfredo (´sin don´ para las y los de su partido, y ´con don´ para las que no y para los que no son de su bando, banda o hueste. ¡Cuidadín…!); decía uno que como don Alfredo es tan listo, se puede haber dicho a sí mismo: “¡Coño! Ahora sorprendo al electorado con este video, y se van a quedar atónitos…” También se lo puede haber dicho sin el coño inicial, porque mi señoría no sabe si la señoría del señor Rubalcaba es proclive a la utilización de tacos o no, es decir, si es “tacófilo”, “tacófobo” o carece tanto de “filias” como de “fobias”, ambas inclusive, si a mano viene y lo que te rondaré morena, porque no hay mal que por bien no venga, y como dijo el clarividente Bernard Shaw, con toda la razón del mundo: “Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo… y por los mismos motivos”.
A pesar de lo dicho, mi señoría no sabe si la carga de ´subliminalidad´ que lleva el video objeto de esta reflexión es igual, mayor o menor que la tolerada legalmente en los países de nuestro entorno. Si es mayor, malo, porque sería peligroso para la salud mental de los ciudadanos y con la salud no se juega. Pero, ¿y si es menor? ¿No hay riesgo de ´acarajotamiento´? Y si el ´acarajotamiento´ se generaliza, es decir, si llega a ser una pandemia, ¿qué? ¡Ah! Que tampoco saben qué es una pandemia, ¿verdad? No, si mi señoría se lo dice, y gratis, que para eso está, pero, ¡joder!, es que tienen vuesarcedes un nivel semántico, lexicológico o como se haya de decir que más que un nivel parece una plomada. ¡Hala! Caída libre… No me extraña que tengan que recurrir al DRAE. En efecto, al Diccionario de la Real Academia Española. Ya saben: www.rae.es. Y ¿qué dice el tal Diccionario para la palabra “pandemia”? Pues que etimológicamente proviene del gr. πανδημία, reunión del pueblo; y como definición: “1. F. Med. Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región”. ¿Ya? Bueno, menos mal.
De cualquier forma, mi señoría cree que la utilización de los videos, por parte de los partidos políticos, para engañar…, mejor dicho, para inducir a los ciudadanos a que voten al señor Rajoy o al señor Rubalcaba, ambos inclusive y si a bien lo tienen; la utilización de los videos, digo, es cara y poco efectiva. Son mucho mejor los clásicos pareados, porque así se practica la poesía, la rima, etc. Por ejemplo, el señor Rajoy, sin ir más lejos, podía utilizar uno de esos pareados, que dijera o dijese algo así como “si votas a Rubalcaba, / la crisis nunca se acaba”. Como advertirán vuesarcedes, el augurio es demoledor. Y por su parte, don Alfredo (con don, porque mi señoría todavía no es socialista) podía difundir el sintagma de “pues como gane Rajoy,/ menudo batacazo que me doy”. Lo que ocurre es que este eslogan no responde a lo de “pelea por lo que quieres”, porque además si los partidos políticos nos dicen explícitamente por lo que quieren ganar las elecciones pueden caer en terribles… indiscreciones.
De cualquier forma, sepan todos los partidos habidos y por haber que uno, o sea, yo mismo, está dispuesto a inventar pareados publicitarios para las elecciones del 20-N, indistintamente para cualquier partido del arco parlamentario, y mi señoría irá atendiendo los pedidos por riguroso orden en el que vaya recibiendo los encargos. Por supuesto, los precios serán asequibles, y en cuanto a calidad de los versos, ya saben vuesarcedes lo bien que se le da, de siempre, a un servidor la cosa esta de la ´versiculación´. ¿O no?
27-10-2011.
