Cajón de Sastre

Rufino Soriano Tena

Trámites para legalizar la pena de muerte del nasciturus.

(REEDICIÓN) -Con motivo de las declaraciones del nuevo Ministro de Justicia-.

(o “¿Seguro que disminuirán los asesinatos?»).

El hecho más denigrante y funesto que ocurrió ayer (26-11-2009) en este país es que el “Proyecto de Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo” inició su patética andadura parlamentaria con la que el Gobierno, todavía presidido por el señor Rodríguez, y Zapatero por parte de madre, pretende que disminuyan los abortos en nuestro país. Se quiere pasar de despenalizar la realización de un “crimen” al derecho a cometerlo legalmente. Y dizque así se cometerán menos asesinatos. Ante los saberes de ´miembras´ del Eje… (es que ya saben que me da la risa la primera vez que lo miento en una chirigota, pero luego se me pasa); del Ejecutivo ¿ven?– de la envergadura científica y experimental de la señora o señorita ministra doña Bibiana Aído, mi señoría, que siempre se autocalifica de omnisciente, anonádase ahora y, tornándose nesciente en el tema en cuestión, sométese al veredicto de la prócer responsable de la cartera de Igualdad. Por cierto que, para que estén vuesarcedes en antecedentes del origen de la carrera política de la citada intelectual, podrían leer varias chirigotas que mi señoría ya ha escrito acerca de la susodicha, pero de momento básteles «pinchar» en la intitulada “Para que los miembros no agredan a las ´miembras´” , porque hacerles leer todo lo publicado por este reputado autor sería una tarea nada liviana y de presuntos efectos letales.

Aunque no tanto, por supuesto, como el número de asesinatos que se llevaron a cabo, por la vía del aborto, en España, durante el año 2008 y que fueron 115.812 (don José Bono scripsit). Esto, en una nación discutible y discutida, en la que se abolió la pena de muerte que ejecutaba a los condenados tras un proceso judicial, y se promulgó una LEY ORGÁNICA 9/1985, de 5 de julio, DE DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO en la que la orden de asesinar, en la práctica, sólo la tenía que dar la madre. Con ir a una clínica abortista ilegal y decir: “Quiero que maten a mi hijo. ¿Cuánto me va a cobrar?”. Y si llegaban a un acuerdo, en el presunto centro asistencial asesinaban a la criatura, el cadáver se echaba a una trituradora o a saber dónde, y… Pues así, hasta 115.812 asesinatos donde está abolida, gracias a Dios, la pena de muerte, pero donde se pretende autorizar, legalmente, que las madres contraten a un sicario para que extermine a sus hijos. Y los padres, en «off side».

Que los parlamentarios y los senadores y todos los que intervengan en la aprobación y puesta en vigor de esa criminal Ley Orgánica que, para mayor desfachatez, hasta habla de salud, piensen lo que hacen y piensen en sus hijos… ¿O no?

27-11-2009. Reeditado:25-01-2012.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Lo más leído