Como les anunciaba en la chirigota de ayer, en ésta de hoy voy a revestirme con un gabán de arquitecto, con chorreras y todo, para reflexionar acerca de la adaptación de los sillones de la primera fila de la sala de actos del congreso de diputadas y diputados al nuevo número de ministras y ministros que integran el flamante gobierno, que creado ha el todavía Presidente (y digo todavía porque manifestado tiene la oposición que esta legislatura va a ser muy breve); que creado ha, repito, el todavía Presidente, que lo es porque en las últimas elecciones habidas en nuestro país, España, tuvo más votos que la oposición y esto es una democracia, que no es una falacia, y así nos luce el pelo. Uno ya difundió en su día cómo son éstas, las democracias, es decir, cuál es su fundamento, y la verdad es que… Conozcan “Lágrimas y sonrisa” y se convencerán. Sí, es el sistema menos malo. Pero no es de esto de lo que ahora quería hablar sino de los problemas de habitabilidad o ubicación que mi señoría pensaba que iba a encontrar este Ejecutivo a la hora de sentar sus veintitrés posaderas en los diecisiete sillones en que reposaron las porciones carnosas y redondeadas, o sea, los tafanarios de las anteriores miembras y anteriores miembros pertenecientes al gobierno que ha precedido a éste. Es, en efecto, una cuestión habitacional que mi señoría desconoce cómo se habrá resuelto. Tampoco sé cuáles son las dimensiones de los ´ilustrados´, por no decir culos, de los y de las humanidades de cada miembra y cada miembro, ni de los y las que pertenecieron al gobierno anterior ni de los y las que en éste están, por lo que mi señoría no tiene ni zorra idea de cómo solucionar la cuestión. Mas, dado el carácter interactivo que ya le atribuimos a estas parletas, vuesarcedes tienen la palabra. Habla, pueblo, habla. Y mañana, otro tema que se las trae: ¿han las miembras y miembros de este gobierno y su caporal vehículos suficientes, adecuados, confortables, cómodos y todas esas cosas, para acudir en su momento a eventuales catástrofes, bodas de cuñados, actos de propaganda electoral de sus partidos, etc.? Ustedes también se pronunciarán al respecto. ¿O no?
