A juzgar por Isabel,
gafas y dentista gratis
es difícil de proveer.
Así es que don Pablo: natis.
De banca pública, nada.
De horarios fijos, tampoco,
pues sería una pasada,
algo que yo nunca invoco.
“Abrimos cuando venimos.
Cerramos cuando nos vamos.
Si cuando viene no estamos
es porque no coincidimos”.
Y, sin embargo, don Pablo
creo que lo ha prometido
y, aunque yo de eso no hablo,
supongo que se ha excedido.
La paga de Gabilondo
de cuatrocientos ´eurazos´,
eso es algo tan cachondo
que yo antes amenazo
a que no ofrezca más,
porque el Mínimo Vital
lo tienen aun sin pagar.
Y me parece fatal.
Y con esto ya termino.
Mañana a reflexionar,
aunque yo ya he decidido:
Díaz Ayuso al pedestal.
¿O no?
02-o5-2021.
