“Si es que con una asonada, / ante una pandemia gorda, / no vas a conseguir nada: /todo se va por la borda.
Tú ponte la mascarilla / y no organices follón, / porque además si te pillan /como premio a tu actuación
te cascarán una multa / de esas que te dejan caos / y además nadie te oculta / que quizá estés infectado”. (De “Mi ripioteca privada”).
No sé si vuesarcedes opinarán como mi señoría acerca de esas multitudes de ciudadanos que al terminar el estado de alarma nos enseñaba la tele, traídas de no pocos puntos de nuestra geografía. Por eso precisamente es por lo que uno se queja de que vuesarcedes no comenten nunca lo que piensan sobre lo que mi señoría pueda decir en estos posts; por eso, entre otras cosas, quéjase (o se queja) mi señoría. Porque si uno se pone ahora a despotricar contra esos movimientos callejeros, y dice todo lo que se le viene a la boca a propósito de la actitud de los ciudadanos que protagonizan los eventos en cuestión esto iba a ser terrible. Y como, por otra parte, tampoco tengo garantías de que lo que yo crea vaya a ser una opinión sensata y real de los acontecimientos que considere… Porque uno se da cuenta de que así como, por los años, uno oye distinto de lo que oye el común de jóvenes convivientes, como se dice ahora, y ve de forma distinta a cómo lo hacen las personas de menos edad, no cree mi señoría que lo que yo valore en tanto o en cuánto haya de ser valorado por vuesarcedes en cuantías equivalentes Es decir, un anciano puede ver… gigantes donde sólo hay molinos, ¿o no?
Por tanto, aquí me han vuesarcedes que, considerando mi presunto ´acarajotamiento´, no puedo dar rienda suelta a lo que les diría llamándoles algo más que inconscientes, ignorantes, nescientes, alocados, atolondrados, irreflexivos, destornillados… Pero, ¿qué creen o en qué piensan estos bobos? Si hasta los expertos de menos ´expertitud´ están hartos de advertirnos por activa, por pasiva y aun por perifrástica que el coronavirus no se ha ido, que tardaremos todavía lo nuestro en poder lograr la inmunidad de rebaño -con perdón-, yendo al ritmo que vamos con lo de las vacunas… Y que esas perspectivas que tienen determinados políticos que prevén que de hoy en cien días, o mejor dicho, que desde antes de ayer en cien días vamos ya a tener la inmunidad citada son unas previsiones que no se las creen ni los que las dicen, aunque sean Doctores ellos, porque como no lo son en Medicina y Cirugía sino en Economía, por ejemplo, es por lo que a mi señoría no le convencen. Y es que además, aunque eminencias como don Pedro Sánchez, Presidente él del Consejo de Ministros, Ministras y Ministres del Gobierno de España nos diga que lo pasado es historia y que el futuro es la vacunación, la vacunación y la vacunación pues la verdad es que mi señoría no se lo acaba de creer, porque como el susodicho ha sentado cátedra acerca de algún otro tema y luego ha fallado… Sí, ya sé que de él dicen que es Doctor pero en Economía, y no sé si será por eso por lo que en ocasiones parece ser que no acierta en algunas (no, por favor, en casi todas no) de sus predicciones. En fin, mi señoría cree que, al ritmo que llevamos en lo de la vacunación, para los idus de agosto lo de que estemos inmunizados el 70 % es una utopía. Pero ya lo veremos.
Y llegados a este punto, lo que a mi juicio procede es suplicarle a los jóvenes y a los no tan jóvenes que se reúnen organizando tumultuosos ´rebaños´ -nada más adecuado- en los finde que se apacigüen, que guarden entre ellos la distancia reglamentaria en pandemias de esta índole, que no se quiten las mascarillas y que no hagan el bestia, porque como sigan haciendo lo que han hecho el pasado fin de semana nos va a durar el Covid-19 lo que no está escrito. ¿O no?
14-05-2021.
