Está visto que los catalanes son… pertinaces, como la lluvia en Galicia. Es que en su afán de que todos los que pisan aquella comunidad hablen su lengua quieren invadir todos los ámbitos y ahora atacan por el sector universitario. Y la prensa -¡Dios nos coja confesados!- va y nos endilga titulares de esta guisa: “Petición para abrir la vía penal contra la Generalitat por no cumplir el 25 %”. Y a continuación, ya en caracteres tipográficos más reducidos pero sin llegar al tamaño en que después se da el texto, es decir, con abecedario algo destacado aun, espeta -sí, la prensa- que “La Escuela de Todos exige una multa diaria de 1.500 euros para el consejero de Educación por no aplicar la sentencia y dar castellano en las aulas”. Y lo cierto es que, a juicio de mi señoría, este lenguaje, el de la pasta, es decir, el de imponerle un gravamen económico a quien transgrede o viola un precepto, ley o sentencia judicial es siempre de lo más efectivo sobre todo cuando se trata de los indígenas de la comunidad a que nos estamos refiriendo. ¿De verdad creen vuesarcedes que si sancionaran o sancionasen al consejero de Educación o al sursum corda, es decir, a cualquier catalán, con una multa diaria de 1.500 € por cada día que tardara el consejero o el susodicho que fuera, en empezar a cumplir una sentencia que emita nada menos que un Tribunal Superior de Justicia; de verdad creen vuesarcedes, repito, que no le iba a dar un patatús a la víctima? ¿A que están de acuerdo con mi señoría en que si eso fuera así, las sentencias se cumplirían instantáneamente? Así es que veremos qué acontece en el futuro, porque no cree mi señoría que vaya a acontecer en este caso lo que al parecer ha sucedido en otros, por esas mismas tierras catalanas: que mucho bla, bla, bla y al final no se han cumplido determinadas resoluciones que afectaban a ciertas entidades, las cuales se han pasado por el arco del triunfo cualquier obligación que les afectara o afectase y no se han movido para cumplirla. Y a veces, no satisfechos con eso se han permitido el lujo de hacer alardes de su incumplimiento. En esta ocasión al menos parece que las entidades de ´probilingüismo´ han dado un paso al frente y han convocado una ´fiesta´, que tendrá lugar el próximo día 12 de este mes en el parque de la Estación del Norte. “Queremos celebrarlo con las 1.650 familias que se unieron a la demanda, y las 40.000 personas que dieron su apoyo”, como dice la prensa. Y por lo que leído he, también, Ciudadanos ayer presentaron una denuncia ante la Fiscalía del TSJC en contra del consejero de Educación de Cataluña, porque el señor González Cambray, a juicio de Inés Arrimadas “está actuando como un matón” en este tema. Y además de Ciudadanos, también el PP y VOX, al parecer han manifestado que van a presentar una petición de dictamen al Consejo de Garantías Estatutarias como órgano de la Generalitat, para determinar la legalidad del decreto ley en litigio.
Como ven vuesarcedes, barullo y dimes y diretes no escasean acerca del tema éste. Afortunadamente no parece confirmarse que los partidarios de la inmersión lingüística catalana vayan a solicitar el dictamen de un estomatólogo, como yo les decía a vuesarcedes en mi crónica anterior. Menos mal, porque si eso aconteciera o aconteciese igual se complicaba más el problema. ¿O no?
3-06-2022.
