Los expertos creen que el cambio climático está modificando el comportamiento de estos animales al reducir sus cotos de caza, hasta el punto de que algunos de ellos han comenzado a mostrar comportamientos caníbales
La blanca belleza del oso polar contrasta con la sangre derramada de sus propias crías. Ésta tiñe su pelaje.
Unas fotografías de la agencia Reuters tomadas en el Ártico canadiense muestran a un oso polar que, tras devorar a un cachorro, todavía lleva entre sus fauces los restos de su cabeza y algunas vísceras.
COMPORTAMIENTO CANÍBAL
Los expertos creen que el cambio climático está modificando el comportamiento de estos animales al reducir sus cotos de caza, hasta el punto de que algunos de ellos han comenzado a mostrar comportamientos caníbales que antes eran extremadamente raros, como recoge ABC en el artículo «Los osos polares se vuelven caníbales«.
Los científicos ya advirtieron de casos como estos en un estudio hecho público hace unos meses:
«Nuestro seguimiento se remonta a más de dos décadas y nunca habíamos observado lo de estos últimos años: tenemos tres ejemplos en Alaska y en Canadá de osos que atacaron y tuvieron comportamientos caníbales con otros integrantes de su grupo. Y también el caso de una madre que mató a su cría»
SE ZAMPA AL OSEZNO
Las nuevas fotos, tomadas en un área a 300 kilómetros al norte del pueblo canadiense de Churchill, donde la población de osos es cada vez menor, parecen darles la razón. Los investigadores explican que los osos cada vez tienen menos posibilidades de conseguir alimentos, como por ejemplo focas, y se ven obligados a atacarse entre sí.
El oso polar es una de las especies más amenazadas, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, por sus siglas en inglés).
