Un madrileño ha recibido la sorpresa de su vida. Negativa, claro. Fue al Doce de Octubre para hacerse unas pruebas y el hospital se olvidó de informarle de que sufría cáncer de próstata. Ocho meses después, se ha enterado por casualidad.
El afectado, de 68 años, ha ignorado durante ocho meses que tenía cáncer. Mientras, la enfermedad continuaba carcomiendo su cuerpo, desarrollándose sin freno. La negligencia del hospital Doce de Octubre puede haber sido fatal, ya que el cáncer es curable cuando se detecta precozmente. Después, cuesta más deshacerse de él.
El médico que le hizo las pruebas le citó para conocer los resultados 16 meses después, pero le aseguró que si tenía algo grave le avisaría enseguida. Pero nadie le llamó, y el hombre pensó que estaba en plenas condiciones de salud. Hasta que ocho meses después, y de casualidad, le llegó la mala noticia: las pruebas diagnosticaron cáncer de próstata.
Su mujer acudió al urólogo por otros motivos y se le ocurrió preguntarle al doctor por los resultados de su marido. Y se encontró con la sorpresa: el hospital se había ‘despistado’ y nadie le había comunicado que su marido tenía cáncer de próstata. Un grave error, que puede haber costado muy caro.