En medio del caos y después de que su hermano dijera a las crudas que hay muy pocas esperanzas de que su hermana salga con vida de ésta, a lo largo de este jueves se llegó a hablar incluso de fallo multiorgánico de Teresa Romero, la enfermera contagiada de ébola, algo que posteriormente desmintió el Carlos III.
Pero lo que está cada vez más claro es que, como admitió su hermano José Ramón, la «cosa está muy complicada» y la situación es extremadamente grave. Tanto que según el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, «está en grave peligro» y según el consejero de Sanidad en situación «muy crítica».
Las informaciones se sucedían a la velocidad de la luz (empeoramiento, problemas pulmonares, fallo multiorgánico, fallo respiratorio…) mientras los 14 médicos que se encargan de ella seguían haciendo pruebas con distintos medicamentos a la espera de dar con la tecla correcta (a día de hoy lo único que se puede hacer es probar con medicina experimental). Y a todo esto, tal como reconoció su hermano, la familia se prepara para lo peor, mientras clama contra la injusticia que, a su juicio, se está cometiendo con ella.
Sin ir más lejos una prima de la enfermera aseguraba este jueves que «van a matar a la hija y van a matar a la madre». María del Carmen Rellán recriminaba la «falta de humanidad» porque los mandatarios están «haciéndola culpable» cuando lo que «necesita es cariño»: «La están masacrando».
Según explicó Rellán, casi todos los familiares de Teresa en Becerreá (Lugo), de donde es natural, están siguiendo juntos la evolución de la auxiliar de enfermería. Lo hacen a través de los medios de comunicación, pues ahora ya no tienen contacto telefónico con ella «porque le debieron de quitar el móvil». La madre de Romero permanece en su casa y está «muy angustiada».
De momento la familia de Romero no sabe si tomará medidas contra el consejero de Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, que acusó a Teresa de mentir, porque ahora están entregados a la esperanza de que se produzca el milagro.
Los enfermeros en pie de guerra
El que sí está en pie de guerra y dispuesto a tomar medidas drásticas es el presidente del Consejo General de Enfermería de España, Máximo González Jurado, para quien si Rodríguez «tuviese vergüenza ya se habría ido» por su «inmoralidad» de acusar a Romero de mentir. Además aseguró que van a demostrar «con datos suficientes y abrumadores» que ha fallado «todo el dispositivo de los profesionales» que se encargan de atender a los pacientes con ébola.
«Se tendrá que ir porque no le queda más remedio», señaló el presidente del Consejero General de Enfermería, a lo que añadió que el consejero de Sanidad de Madrid «no es que lo ha hecho mal» sino que «lo ha hecho fatal». Asimismo, le acusó de ocultar información «desde el primer momento» tanto «a la ministra de Sanidad, al presidente del Gobierno, a los profesionales y a los ciudadanos».
Por otro lado, ya hay 14 personas hospitalizadas en el Carlos III tras registrarse en las últimas horas siete nuevos ingresos, entre ellos las dos peluqueras que depilaron a Teresa Romero, un médico, dos enfermeras, un enfermero supervisor y un celador, todos ellos asintomáticos, según el último balance con datos de las 23.00 horas.
Estas siete personas han quedado ingresadas en la planta de vigilancia activa de contactos de alto riesgo, aunque ninguno de ellos presentaba síntomas de haber podido ser contagiados. Además, ha recibido el alta médica uno de los enfermeros del equipo médico que atendió al misionero García Viejo tras dar negativo en los test del virus.
