¿Por qué la autoexploración es crucial para la detección temprana en mujeres?

Autoexploración
Autoexploración

El cáncer es una de las principales causas de morbimortalidad tanto a nivel mundial como en España, según recuerda la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Se estima que para cuando finalice el año 2024 se habrán diagnosticado en España alrededor de 286.664 nuevos casos de cáncer, cifra que supone un incremento del 2,6 % respecto a 2023. Además, se proyecta que para 2040 se alcanzarán los 341.000 casos.

Entre los tipos de cáncer más frecuentemente diagnosticados en 2023 y 2024, se encuentran los de pulmón (32.768 casos), colon y recto (44.294 casos), vejiga urinaria (22.097 casos), mama (36.395 casos) y próstata (30.316 casos). De todos ellos, 161.678 afectarán a hombres y 124.986 a mujeres, siendo el cáncer de mama el más diagnosticado entre las mujeres.

Ante esta perspectiva, la autoexploración se consagra como un excelente medio capaz de detectar un cáncer de mama en sus estadios iniciales.

¿Pero qué es la autoexploración?

Se trata de la primera herramienta de la que dispone la mujer y consiste en la observación e inspección de los senos por parte de ella misma. Este examen no ocupa más que unos pocos minutos, pudiéndose realizar desde casa y en total intimidad. Su misión consiste en revisar los senos de manera regular para identificar cualquier cambio, como la aparición de bultos, alteraciones en la forma o tamaño de los senos, cambios en la piel como enrojecimiento o hinchazón, secreciones inusuales del pezón, o cualquier otro síntoma que no sea habitual.

Realizar la autoexploración mamaria de forma periódica y sistemática desde una edad temprana suele ayudar a las mujeres a familiarizarse con la textura y apariencia normal de sus senos, facilitando la detección de cualquier cambio sospechoso.

Los principales beneficios de la autoexploración

  • La detección precoz de tumores mamarios es determinante para hacer frente al desarrollo de la enfermedad. Y es que un cáncer de mama detectado en una fase inicial disminuye un 25% la probabilidad de fallecimiento por esta causa. En este contexto es importante mencionar que la autoexploración mamaria resulta una práctica esencial para la detección precoz del cáncer de mama y otras afecciones ginecológicas. Familiarizándose con la apariencia y sensación normales de sus senos, las mujeres podrán identificar de mejor manera cualquier cambio sospechoso de forma temprana, aumentando las posibilidades de un tratamiento efectivo y una recuperación adecuada.
  • Del mismo modo, además de facilitar la detección temprana de enfermedades, la autoexploración mamaria promueve el autocuidado y la conciencia sobre la salud mamaria. Inculca un gran sentido de control permitiendo que las mujeres monitoricen activamente su salud y tomen medidas preventivas a tiempo.

Cuándo y con qué frecuencia es aconsejable realizar la autoexploración

  • Antes de nada, indicar que se recomienda comenzar la autoexploración mamaria a partir de los 18 años de edad, al menos una vez al mes. Sin embargo, es importante destacar que esta práctica puede llevar a falsos positivos, ya que aproximadamente el 20% de las biopsias realizadas por bultos sospechosos resultan negativas para malignidad en el estudio anatomopatológico.
  • Para obtener los mejores resultados, se aconseja realizar la autoexploración entre el quinto y séptimo día después de finalizar el ciclo menstrual. Durante este periodo, las mamas suelen estar más blandas y de menor tamaño. En caso de no tener un ciclo menstrual regular, lo más prudente es definir días específicos para llevar a cabo la autoexploración de manera continua todos los meses.

¿Cómo hacerla?

Aunque puedes encontrar más información en Bloom, una plataforma segura y confiable que cuenta con una amplia trayectoria en el sector, para que vayas tomando nota, desde aquí te adelantamos los cinco pasos fundamentales:

  1. Examina las mamas en un espejo con los hombros rectos y los brazos apoyados a ambos lados de la cadera. Procura permanecer atenta a señales de alarma como hoyuelos, arrugas o bultos en la piel, cambio en la posición de un pezón (incluso invertido), enrojecimiento, dolor, sarpullido o inflamación.
  2. Levanta los brazos y comprueba si se observa alguna alteración también en las axilas.
  3. Frente al espejo, observa si sale algún tipo de líquido de los pezones. La secreción suele ser transparente, lechosa, amarillenta o sanguinolenta.
  4. Acuéstate y palpa las mamas con las manos invertidas, es decir, la mama izquierda con la mano derecha y viceversa. Utiliza un tacto firme y pausado con las yemas de los dedos, efectuando pequeños movimientos circulares de arriba abajo y de lado a lado.
  5. Otra opción es palpar las mamas en la ducha aprovechando que la piel mojada es más resbaladiza.

Para terminar, solo resta recordarte que el cáncer de mama puede presentarse de varias formas y no tiene siempre una apariencia específica. Igualmente, los signos de alarma pueden variar, de ahí la necesidad de complementar la autoexploración con chequeos médicos regulares de ginecólogos, una práctica imprescindible. Conviene no olvidar que a la hora salvar vidas, nada mejor que el autoconocimiento y la detección temprana.

¡Tu salud está en juego!

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Manuel Trujillo

Periodista apasionado por todo lo que le rodea es, informativamente, un todoterreno

Lo más leído