Los productos que en 2009 experimentaron mayores aumentos en las cantidades consumidas por los hogares españoles fueron la carne transformada (es decir, productos derivados de carne) y el aceite de girasol (ambos un 6,2%), la cerveza (+5,1%), los tomates (+4,5%) y el resto de las hortalizas (+4,9%).
Según figura en el Informe Económico 2009 de la Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), las caídas más acusadas fueron las de el resto de aceites (-32%), el vino de mesa sin denominación de origen (-15,2%), los espumosos y cavas con denominación de origen (-8,3%), el pan (-7,1%), la carne de vacuno fresca (-6,2%) y la carne de ovino y caprino fresca (-6,1%).
En cuanto al gasto en alimentación de los hogares españoles, la carne constituyó en 2009 el primer componente en importancia en dicho gasto (supuso el 23,11% del total), seguido del pescado (13,5%), la fruta fresca (8,87%) y los derivados lácteos (8,17%).
A continuación se situaron el pan (6,64%), las hortalizas frescas (6,40%), la bollería (4,07%), la leche (3,94%) y los platos preparados (3,10%).
Al comparar estos datos con el año anterior, destaca el aumento del peso relativo de la bollería (+0,60 puntos porcentuales -pp-), la carne (+0,27 pp), las gaseosas (+0,13 pp) y las cervezas (+0,12 pp), mientras que la leche (-0,49 pp), el pan (-0,25 pp), la fruta fresca (-0,19 pp), el aceite de oliva (-0,18 pp) y los vinos (-0,01 pp) tuvieron reducciones en su participación en el gasto total en alimentación y bebida de los hogares.
CANAL DE DISTRIBUCIÓN
En cuanto al canal de distribución, el 37,8% de las compras en volumen de los hogares tuvieron lugar en supermercados y autoservicios, seguidos por orden de importancia por las tiendas tradicionales (21,1%), los hipermercados (16,5%) y las tiendas de descuento (14,5%).
Con todo, cabe apreciar diferencias entre alimentación fresca y elaborada: la tienda tradicional es la preferida para los productos frescos en un 43,2% de los casos, ocupando el segundo lugar los supermercados y autoservicios de los hipermercados (25,8%) y el tercero el resto de canales (16,1%).
En la alimentación elaborada, el porcentaje mayor de compra en volumen se registra en los supermercados y autoservicios (46,6%), seguidos de los hipermercados (22,2%) y de las tiendas de descuento (20,9%).
PRECIOS
Los precios al consumo que más bajaron el año pasado en el sector de la alimnetación y la bebida fueron los de los aceites y grasas (-5,3%), junto con los de los productos lácteos, quesos y huevos (-5,1%).
También llaman la atención los descensos de otros productos, como la fruta (-3,6%); las legumbres, hortalizas y patatas (-2,6%); el azúcar, los chocolates y las confituras (-2,6%); las carnes (-2,1%); los pescados, crustáceos y moluscos (-1,9%), y los vinos (-1,3%).
Por su parte, los precios del pan y los cereales cayeron un 0,9%; los del café, el cacao y las infusiones, un 0,6%, y los de los espirituosos y licores subieron un 1%, al igual que los alimentos encuadrados en «otros productos», que se encarecieron un 1,3% en 2009.