¡Emilio Botín, Presidente!
Durante dos siglos la ideología de izquierdas y su iconografía sobre la explotación del hombre por el hombre presentaban a los banqueros como vampiros que engordaban sorbiéndole la sangre al pueblo. Ya no. Rodríguez Zapatero ha descubierto que los banqueros y los grandes empresarios no sorben sangre, sino que nos la donan para engordarnos