Una vecina de Getafe

La Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico revive una excelente comedia de Lope de Vega

Una vecina de Getafe
La villana de Getafe - Teatro de la Comedia

Es esta una más de las 320 comedias catalogadas que nos han llegado de Lope Félix de Vega Carpio, estrenada en 1620, olvidada hasta hoy. La Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico rescata ‘La villana de Getafe’ en una versión actualizada, con concienzuda puesta en escena y 17 actores para 32 personajes. Una producción tan difícil como acertada, de larga duración, interés mantenido y entretenimiento asegurado.

Es la historia paralela de un caballero tarambana y una labradora muy lista, que tras ser seducida y abandonada decide que habrá casamiento en vez de resignarse a su mala suerte. La villana Inés, villlana no por mala sino por habitante de una villa cercana a la Corte, la de Getafe, se camufla, se disfraza e idea ardides fantásticos para impedir al caballero Don Félix dos sucesivos casamientos por conveniencia, hasta atraparlo en una consumada red que atrapa a todos los personajes en un final feliz con cuatro bodas paralelas. Con sólo tres en esta versión, pues se le deja al pobre rústico Hernando sin consumar sus afanes por razones que se nos escapan. 

Eso es todo, que no es poco. Mujeres más listas que los hombres, criados más sensatos que sus amos, ricos y pobres mezclados sin jerarquía, en el Madrid de hace cuatro siglos, guión original de un ‘monstruo de la naturaleza’ como lo denominara Cervantes, que escribía y escribía sin parar, estrenaba y estrenaba sin descanso comedias divertidas, de tramas ingeniosas y textos en magistrales versos, mientras le cercaban las desgracias y se acercaba al final de sus días. Eso es todo, y si le quieren convencer de que esta pieza es poco menos que un tratado de la lucha de clases, no se lo crea.

Yolanda Pallín debería explicarnos -cómo deberían hacerlo siempre los versionistas y adaptadores de los clásicos- cuáles y cuántos han sido los cambios introducidos en la trama y el texto original. No parecen muchos en cuanto a los tres actos de la trama, y puntuales en cuanto al texto, casi siempre limitados a sustituir palabras en desuso por otras de hoy. Como todo suena bien y nada chirría en el engranaje de acontecimientos, pensamos que su labor ha sido correcta.

Roberto Cerdá ha decidido ambientar la historia en nuestra época y de eso se encarga Ana Garay con su escenografía y vestuario: un módulo de dos alturas que abre y cierra habitáculos diferentes asegura aquella, y prendas de baja y baja cuna ‘casual’, este.

Quince actores jóvenes hacen treinta personajes. Están notables, pero sus voces necesitan un pulido que elimine vulgaridad. Recitan bien recitando poco, pero a tramos no se les entiende. Paula Iwasaki se encarga de la batalladora Inés y Mikel Aróstegui del relamido Don Félix con un resultado que denominaríamos más alto de aprobado y rozando el notable. Mikel nos pareció una reencarnación de Edu Soto en ‘El lindo Don Diego’ de Agustín Moreto que subió a las tablas la CNTC en 2013 (ver nuestra reseña). A Paula la vimos en aquel intragable ‘Trágala, trágala’, en triplete de personajes a cual más exagerado (ver nuestra reseña).

Achacaríamos al director una dirección actoral que exagera en demasía el histrionismo y no trabaja los matices. En las comedias tanto clásica como no ya vienen los personajes suficientemente aderezados como para no dar más tralla. En todo caso el nivel de la cuarta promoción juvenil de la CNTC es prometedor. A Carlos Serrano se le escapa un tanto su Hernando y doña Ana y doña Elena se pasan de frívolas. Los dos veteranos, Pepa Pedroche y Sergio Otegui, no están mejor que los jóvenes, planteando personajes imposibles ese padre de doña Ana y esa madre de doña Elena que al final se lían,cosa que sospechamos no está en el original lopesco. Lopesco de Lope por supuesto, que era un tipo tan garboso como para llamar Félix Carpio, su segundo nombre y su segundo apellido, a un tipo tan oportunista sin principios -que diría Lenin- como el protagonista de esta trama.

No vamos a añadir más. Buen trabajo en general. Entusiasmo del público que llenaba La Comedia este jueves pasado y exxcelente respuesta al dilatado saludo final. Sobran los besuqueos y magreos absurdos y antiestéticos, sobre todo teniendo en cuenta la asistencia masiva de escolares adolescentes traídos en buena ley por sus profesores de literatura. Se agradece el esfuerzo coreográfico aunque el resultado es desigual, sobre todo en lo referente a los recepcionista y su trasiego de lámparas bajeras. Debíamos programar una comedia de Lope todos los meses, pero para ser realistas, a ver si recuperamos tres por temporada. Eso sí, queremos el original tal cual para empezar. Y posteriormente, haga cada cual lo que prefiera.

Coda.- Olvidaba citar a Gonzalo Pontón Gijón, un profesor empeñado en editar la obra teatral completa de Lope que escribía hace unos meses: ‘Nunca se subrayará lo bastante la originalidad y las posibilidades de la polimetría propia de la comedia nueva. Los cambios métricos pautan y modulan la acción, como un elemento significativo más: es algo que el público de entonces –y el de hoy, si los actores son competentes- percibía de inmediato. Cada estrofa se acomodaba a una determinada situación, como el propio Lope explicó en su Arte nuevo: si las décimas convenían a las quejas, las narraciones de acontecimientos quedaban perfectas en romance, mientras que las esperas podían llenarse con un soneto, quizá el equivalente lírico y concentrado de los soliloquios del teatro inglés. Esa variedad, puesta en manos de un poeta superdotado como Lope, alcanza las más altas cotas de eficacia: no hay comedia suya que no contenga versos pletóricos de talento y gracia y que no resulte un verdadero placer para el oído’.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 7
Texto, 9
Dirección, 7
Escenografía, 7
Interpretación, 7
Producción, 8
Documentación para los medios, 5
Programa de mano, 5

Teatro de la Comedia (C/Príncipe, 14)
Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico
La villana de Getafe, de Lope de Vega
Del 20 de mayo  al 12 de junio

Versión: Yolanda Pallín
Dirección: Roberto Cerdá
Escenografía y vestuario: Ana Garay
Movimiento escénico y coreográfico: Marta Gómez
Creación audiovisual: Tolo Ferrà
Asesor de verso: Vicente Fuentes
Iluminación: Pedro Yagüe
Composición musical: Mariano Marín

Reparto por orden de intervención:
Ariana Martínez: Doña Ana
Mikel Aróstegui: Don Félix
Marçal Bayona: Lope
Raquel Varela: Pascuala / Recepcionista
Paula Iwasaki: Inés
Carlos Serrano: Hernando
José Fernández: Bartolomé /Recepcionista
Almagro San Miguel: Leonelo / Salgado / Ribas / Recepcionista
Alejandro Pau: Fabricio / Pedro / Recepcionista
Miguel Ángel Amor: Lucio / Tomé / Cabrera / Recepcionista
Loreto Mauleón: Doña Elena / Isabel / Recepcionista
Nieves Soria: Julia / Teodora
Marina Mulet: Mendoza / Eugenia
Alfredo Noval: Ramírez / Donato
Pablo Béjar: Don Pedro
Sergio Otegui: Urbano
Pepa Pedroche: Fulgencia

Funciones: miércoles  a sábado: 20 h. martes y domingo: 19 h. Lunes descanso
Precios: de 4 a 24 €

Gira: Festival Clásicos en Alcalá (25 y 26 de junio), Festival Olmedo Clásico (15 de julio),  Festival de Almagro (22-31 de julio).

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Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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